Daniil Medvedev vivió este miércoles en la segunda ronda del Masters 1.000 de Montecarlo uno de los peores días de su vida como tenista, al menos en lo que a su carrera profesional se refiere. El mal rato del ruso no se extendió por mucho tiempo pues apenas duró 49 minutos, pero se convirtió para él de forma inmediata en una jornada para el olvido. El número 10 del mundo cayó de forma estrepitosa en su debut en el torneo frente al italiano Matteo Berrettini por 6-0 y 6-0. Un humillante resultado sin precedentes en la carrera del tenista ruso de 30 años desde que forma parte del circuito profesional de la ATP. Medvedev, que partía como séptimo cabeza de serie en el torneo monegasco, desaprovechó dos puntos de rotura en el primer juego, un trance inesperado pero sin duda remontable por producirse al inicio del choque. Sin embargo y de manera incomprensible el temperamental tenista ruso se desmoronó. A la oportunidad perdida de romperle el saque a Berrettini le siguieron hasta una treintena de errores no forzados y cinco dobles faltas. Unos números incompatibles con la victoria y que desembocaron en una humillante derrota. El tenista que en la actualidad cierra el top-10 de la ATP no consiguió más de dos puntos en ninguno de los últimos once juegos del partido y su frustración culminó en un estallido de rabia ya en el segundo set, cuando pagó su enfado estrellando violentamente su raqueta contra la arcilla . Si Medvedev fue la cruz, la cara de la situación la vivió Matteo Berrettini que desde el puesto 90 del ranking seguramente no se esperaba una victoria tan fácil ante el exnúmero uno del mundo. El italiano, que llegó a ser finalista del torneo de Wimbledon se enfrentará a Joao Fonseca o a Arthur Rinderknech en los octavos de final del Masters 1.000 de Montecarlo.