El ser humano cuestiona el sentido de la vida desde hace miles de años. El motivo de la existencia es uno de los asuntos que más debate ha generado entre filósofos y pensadores a lo largo de la historia. Muchos adoptan teorías religiosas y de fe. Aunque este no es el caso de Friedrich Nietzsche, quien se consideraba agnóstico. Este alemán del siglo XIX fue filósofo, poeta, filólogo y hasta compositor musical. Sus pensamientos tuvieron y tienen una enorme influencia en la cultura occidental. Una de sus frases más recordadas es: «Quien tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo». Esta cita tiene un profundo significado existencial y filosófico, que cobra aún más importancia en un contexto internacional de tanta incertidumbre. Su reflexión refleja la necesidad de tener un propósito por el que vivir para superar cualquier tipo de adversidad. Aunque es obra de Nietzsche, esta cita la popularizó Viktor Frankl, una persona que supo superar todo tipo de adversidades. Este psiquiatra austríaco fue un superviviente del Holocausto nazi. En su obra 'El hombre en busca de sentido', explicó que encontrar un propósito permite sobrevivir a situaciones como los campos de concentración. Es decir, con un objetivo vital, sea cual sea, se puede superar las condiciones más complicadas y el mayor sufrimiento. Esta cita, por tanto, invita a la resiliencia. Cuando se entiende esto, la adversidad ya no se considera un obstáculo insuperable, sino que se entiende como algo que forma parte del camino hacia ese propósito. Una forma de pensar cercana al estoicismo y que puede ser muy útil para muchas personas. La reflexión de Nietzsche deja una enseñanza indiscutible. Hay que encontrar al menos un motivo por el que merezca la pena seguir adelante. Puede ser un propósito religioso, profesional, personal, familiar o de cualquier tipo. Desde ver a tus hijos crecer hasta montar tu propia empresa. Eso permite tener la motivación para salir adelante cuando parece que todo está perdido.