Una imagen demoledora. Quien fuera todopoderoso ministro de Transportes -la cartera con más asignación presupuestaria del Estado- y mano derecha de Pedro Sánchez en el PSOE se sienta hoy en el banquillo del Tribunal Supremo para ser juzgado por el cobro de comisiones en la compra de mascarillas en lo peor de la pandemia. El juicio a José Luis Ábalos es un torpedo a la línea de flotación de este Ejecutivo, que llegó al poder a lomos de una moción de censura a la corrupción, y en Moncloa están tratando de desplegar una ofensiva política para tratar de neutralizarlo. Si este lunes fue el presidente del Gobierno quien quiso poner cara -y camiseta- al anuncio precipitado de los 22 millones...
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