Desde el 7 de junio, ocultar el sueldo en las ofertas de trabajo será ilegal: advierte "Un tío legal", abogado laboralista
El conocido abogado laboralista "Un tío legal" ha alertado a los empresarios a través de un vídeo viral que acumula más de 5.000 visualizaciones y 300 comentarios.
Según su explicación, a partir del 7 de junio será ilegal ocultar el sueldo en las ofertas de trabajo, tal como establece la directiva europea 970-2023. La norma implica que antes de formalizar un contrato o incluso de iniciar una entrevista, el candidato debe conocer la retribución que va a percibir.
Además, queda prohibido preguntar al aspirante cuánto cobraba en su puesto anterior, una práctica habitual hasta ahora que pasa a considerarse ilegal.
En el ámbito interno de cada compañía, la directiva exige transparencia salarial total: los trabajadores podrán conocer los sueldos de sus compañeros. Y si existe una diferencia superior al cinco por ciento entre dos empleados que realizan funciones similares, la empresa tendrá que justificar objetivamente esa disparidad.
Multas de hasta 7.500 euros y críticas en redes sociales
El abogado advierte de que la Inspección de Trabajo comenzará a vigilar el cumplimiento de esta norma y no será indulgente. Las sanciones medias por incumplimiento oscilarán entre 750 y 4.000 euros, aunque en casos graves podrían elevarse hasta los 7.500 euros.
"Un tío legal" recomienda a las empresas prepararse con un checklist y justificar adecuadamente las diferencias salariales, reconociendo que no todos los empleados rinden igual, aunque ese criterio pueda ser subjetivo.
Entre los comentarios del vídeo, un usuario se pregunta: "Dónde está la protección de datos porque nadie tiene que saber ninguno de mis compañeros, lo que yo gano".
Otro añade: "Y si yo negocié mi salario porque dejé un puesto fijo con antigüedad para irme a la nueva empresa, qué le importa a mis compañeros lo que yo cobre? Si a mí me buscaron".
Un tercer comentario sentencia: "A dónde vamos a llegar? Esto va a crear muchos conflictos y todos no trabajan igual". El abogado, pese a mostrar simpatía por las dificultades empresariales para valorar el desempeño individual, insiste en que la ley debe cumplirse sin excusas.