Confirmado por Hacienda, hasta 50.000 euros de multa si eres autónomo y utilizas un sistema de facturación no certificado
El endurecimiento de las reglas de juego para los trabajadores por cuenta propia tiene nombre propio: Verifactu. Se trata del reglamento que desarrolla la Ley Antifraude, cuyo objetivo principal es erradicar el denominado "software de doble uso", es decir, aquellos programas que permiten manipular o incluso ocultar datos de la contabilidad realhttps://getquipu.com/blog/hacienda-multara-autonomos/|||.
El punto más crítico para los autónomos es que la multa no se impone por un error puntual al emitir una factura, sino que castiga la mera tenencia de un software no homologadohttps://verifactus.com/noticias/sanciones-verifactu|||.
Si bien inicialmente la obligatoriedad estaba fijada para enero de 2026 para grandes empresas y julio del mismo año para pymes y autónomos, el gobierno decidió aplazar los plazos un año completo, situando la fecha límite en enero de 2027 para las sociedades y en julio de 2027 para el resto de los contribuyenteshttps://www.elespanol.com/sociedad/20251103/confirmado-hacienda-euros-multa-autonomos-pymes-incumplan-nueva-normativa/1003743992954_0.html|||.
Además, el programa debe grabar un "registro de eventos" que documenta todas las acciones del usuario, desde quién inicia sesión hasta qué intenta modificar o eliminar, lo que otorga a la Inspección un nivel de detalle sin precedentes[[LINK:EXTERNO|||https://getquipu.com/blog/hacienda-multara-autonomos/|||]].
Este registro de eventos es la principal novedad para el colectivo, ya que en una inspección, Hacienda podrá comprobar si se ha intentado manipular la contabilidad. Ante este panorama, los expertos recomiendan a los profesionales que no esperen a la fecha límite.
La recomendación es contactar con el proveedor del software de facturación para verificar si ya cuenta con la certificación oficial, o en caso contrario, comenzar a buscar alternativas en el mercado para evitar un riesgo económico que, de materializarse, podría poner en jaque la viabilidad de cualquier pequeño negocio.