Así queda la clasificación tras ganar el Barcelona al Atlético: ojo al Real Madrid
El Barcelona ha ganado al Atlético, el Real Madrid ha perdido contra el Mallorca. En una jornada en la que se creía que iba a suceder al revés, ha sido el equipo de Flick el que casi ha sentenciado el campeonato.
El golpe para el Real Madrid ha sido durísimo. En un partido que se le puso cuesta arriba, logró la proeza de empatar en el minuto 87. Parecía que la épica blanca salvaría los muebles, que el punto serviría para mantener viva la llama de LaLiga. Pero el fútbol tiene esas crueldades. Un último arreón del Mallorca y Muriqi, ese delantero que siempre aparece cuando más duele, apareció para enviar el esférico a la red. Un gol en el último suspiro que no solo significó la derrota del Real Madrid, sino que amplió la herida, la que sangró ya, casi definitivamente después. tras la victoria azulgrana.
Lewandowski, decisivo
Porque el Barcelona, ajeno a la debacle madridista, hizo después los deberes en el Metropolitano. Un partido trabado, de esos que marcan el carácter de los campeones. El Barcelona jugó con un hombre más durante muchos minutos. Pudo haber sentenciado antes, pero el Atlético, herido pero nunca vencido, defendió su casa con uñas y dientes. Hasta que llegó el rebote. Un balón suelto, una carambola, y Lewandowski, el depredador de área, el goleador incansable, apareció para empujar la pelota al fondo de la red. El segundo tanto, el de la victoria, el que pone tierra de por medio.
Siete puntos de ventaja
El resultado de la jornada es demoledor. El Barcelona saca ahora tres puntos más al equipo de Arbeloa. La distancia se estira hasta los siete puntos. Siete. Una cifra que, a estas alturas de la competición, pesa como una losa. La sensación en el vestuario blanco, tras la derrota en Mallorca, era sombría. LaLiga se había escapado, decían. Y la victoria del Barcelona en el Metropolitano no ha hecho sino confirmar esos temores.
Quedan ocho jornadas por delante. Ocho finales. Y en una de ellas, en el Camp Nou, se jugará el Clásico. Un partido que, con esta diferencia, se presenta como una auténtica quimera para el Real Madrid. La distancia actual convierte al Barcelona en el gran favorito. No hay precedente en la historia de LaLiga que invite al optimismo blanco. Según los datos de Opta, ningún equipo ha logrado levantar el trofeo de campeón habiendo estado a siete puntos o más por debajo del líder a falta de ocho partidos. Una estadística contundente, un muro casi infranqueable.
Lo que viene
La semana que viene, las miradas se desviarán hacia Europa. La Champions League irrumpe en el calendario, un escenario que puede distraer a ambos contendientes. El Barcelona, con la Liga prácticamente en el bolsillo, podría enfocarse en la máxima competición continental. El Real Madrid, por su parte, buscará la remontada europea, un objetivo que podría relegar a un segundo plano la gesta imposible en el campeonato doméstico.
Tras la vorágine europea, el Barcelona recibirá al Espanyol en el Camp Nou. El Real Madrid se enfrentará al Girona. La siguiente jornada trae un panorama similar. El Real Madrid recibirá al Alavés, mientras que el Celta visitará al Barcelona.