Marruecos ha fumigado 39.000 hectáreas con pesticidas para contener la plaga de langostas
Marruecos se encuentra todavía en alerta debido a una de las peores plagas de langosta del desierto de los últimos años, la cual se intensificó a principios de 2026 tras condiciones climáticas inusualmente húmedas en el Sahel y el Sáhara que favorecieron su reproducción masiva. Los enjambres, provenientes de Mauritania, cruzaron la frontera sur invadiendo regiones críticas como El Aaiún y Cabo Bojador, y avanzaron hacia el norte alcanzando zonas agrícolas estratégicas como Agadir, donde la densidad de los insectos llegó incluso a interrumpir el tráfico en las autopistas. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió de que esta plaga representa una amenaza severa para la seguridad alimentaria de la región, con un riesgo real de propagación hacia Argelia y las Islas Canarias, donde ya se detectaron ejemplares aislados. Ante esta emergencia, el gobierno marroquí movilizó equipos de fumigación que ya han tratado más de 39,000 hectáreas con pesticidas, centrando sus esfuerzos en localizar y destruir los focos de cría antes de que las ninfas madurasen y formaran nubes voladoras capaces de devorar toneladas de vegetación en un solo día, mientras las autoridades locales y organismos internacionales mantienen una vigilancia constante para intentar contener el avance de este fenómeno migratorio antes de que cause daños irreparables en las cosechas nacionales.