Condenado a un año de cárcel un sargento por humillar a una soldado delante de la tropa
El Tribunal Supremo ha ratificado la condena de un año de cárcel para un sargento del Ejército de Tierra que humilló, con comentarios "objetivamente ofensivos y vejatorios", a una soldado delante de compañeros, causándole así "humillación y vergüenza pública" y dañando su "dignidad, fama y estima".
La "incontestable" gravedad de los comentarios con "evidente connotación sexual", "objetivamente" humillantes y hostiles, llevó a un tribunal militar a imponer al sargento el pasado mes de octubre este castigo, que ahora ha sido confirmado en su integridad por la Sala de lo Militar del Supremo.
Sucedió entre los años 2020 y 2021, después de un episodio que no "hizo ninguna gracia" a la víctima: varios compañeros se enviaron un "sticker" o emoticono elaborado a partir de una fotografía que se le había tomado masticando el almuerzo.
No se acreditó quién lo hizo, aunque la soldado vio al sargento hacer a la tropa fotos con el móvil, pero el caso acabó en manos del capitán, que ordenó a todos borrar aquella imagen.
Meses después de este incidente, según declaró probado la sentencia de instancia, al finalizar un ejercicio de tiro y cuando solo faltaba la soldado para subir al camión, el sargento le dijo, en voz alta y en presencia de terceros, "sube al camión que tus compañeros te van a hacer un bukake".
Una expresión que encierra una "cosificación evidente" y "en la que no parece que la dignidad de la mujer esté en primer plano, más al contrario", según dejó claro la sentencia de instancia, ahora confirmada, al condenar al sargento por injurias.
Meses después de aquel comentario, en abril de 2021, a cuenta de un corte de pelo, el sargento le dijo, también en presencia de otros efectivos, que "si se había vuelto lesbiana y que si ahora utilizaba los penes de goma".
En su defensa, el acusado adujo que ese corte de pelo le generó dudas sobre si era o no reglamentario. "No es cierto", le dijo el tribunal que le juzgó, que criticó con dureza esa expresión, con la que el sargento cuestionó de manera "gratuita" la condición sexual de la víctima de forma innecesaria.
Consideraciones de la sentencia que el Supremo considera "oportunas y obligadas" en torno a unos comentarios de "carácter objetivamente ultrajante", que supusieron injurias graves a la víctima.
Por ello, en su reciente resolución, los magistrados del alto tribunal avalan la condena a un año de cárcel por dos delitos de abuso de autoridad, en su modalidad de injurias a un subordinado, con suspensión de empleo durante ese tiempo, y rechazan el recurso del sargento.