Bailaron, danzaron, se deslizaron tan con el alma y el corazón, que a Olivia Smart casi se le escapan las lágrimas al final de su actuación. Ya con eso, ese logro interno que la patinadora había experimentado, podía haber salido satisfecha y contenta de su actuación en el Mundial de patinaje artístico. Pero valió mucho más que eso. Esa pasión que puso con Tim Dieck en la final de danza por parejas se convirtió en la segunda mejor actuación de todas en la modalidad de danza libre. Unido a los 81.06 puntos de la jornada de danza rítmica, con la que llegaban sextos a esta final, España sube enteros en el escalafón internacional hasta una quinta plaza histórica (206.37 puntos en el global). La banda sonora de «Dune», de Hans Zimmer, llenó de energía, suavidad y fuerza el O2 de Praga. Elegancia, coordinación, sensualidad y una magnífica actuación que los llevó a una alegría desatada por parte de Smart después de contener a duras penas las lágrimas. Han sido muchos años de trabajo y de malas jornadas previas que siempre habían minimizado su resultado final. Pero no esta vez. Ya se habían acercado mucho en los Juegos de Milán Cortina, novenos. En el Mundial de Praga, otro pasito más hacia la excelencia. Dieck, más contenido, recogía los peluches mientras intentaba recuperar el aliento tras una actuación que valió 125.31 puntos, la segunda mejor puntuada de la noche tras la de los campeones franceses Laurence Fournier y Guillaume Cizeron (138.07, 230.81 en total), que también se colgaron el oro olímpico. Por detrás, los canadienses Piper Gilles y Paul Pourier (211.52) y los estadounidenses Emilea Zingas y Vadym Kolesnik (209.20). Están ahí cerca Smart, inglesa de 28 años, y Dieck, alemán de 29 años, militar en la reserva, nacionalizados españoles con carta de naturaleza. Se encontraron en Canadá, donde viven y entrenan, en 2023. Y la cosa fluyó sobre el hielo. Ella había estado primero con Adrián Díaz, con quien alcanzó la octava plaza en Pekín 2022. Pero es con Dieck, que forma parte del Ejército, por el programa alemán para los deportistas de élite, con quien está encontrando la mejor afinidad. Ya tienen la mejor actuación española de todos los tiempos, ya deslumbran en los escenarios internacionales.