¿Quién es alias Gordillo? Grupo ligado a La H se habría apropiado de dos de sus terrenos
El nombre de Jacobo Andrés Soto Rivera, alias Gordillo, volvió a cobrar relevancia este jueves 26 de marzo tras una serie de allanamientos ejecutados por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Ministerio de Seguridad Pública (MSP).
El objetivo: capturar a ocho miembros de una banda ligada a “La H”, sospechosos de robar embarcaciones en Limón.
Según informó la Policía Judicial, este grupo es investigado por apropiarse de dos terrenos pertenecientes a Gordillo y sustraer varios bienes de su propiedad. Se trata de dos terrenos ubicados en Moín, descritos por el OIJ como predios tipo patio “con salida al mar o canales”.
Gordillo está en prisión preventiva desde febrero por presunto narcotráfico y se espera la llegada de una solicitud de extradición de Estados Unidos en su contra.
El ataque para apropiarse de los bienes ocurrió en febrero del 2026, cuando al menos 20 sujetos irrumpieron en las propiedades, amenazaron al cuidador y sustrajeron diez embarcaciones, motos acuáticas (jetskis), motores fuera de borda y documentación.
Las pesquisas indican que los sospechosos trasladaron lo robado por un río cercano para ocultarlo a escasos 300 metros del sitio, antes de tomar posesión definitiva de los terrenos.
¿Quién es alias Gordillo?
Soto Rivera, de 39 años, casado y padre de dos menores de edad, es señalado como un eslabón clave en la estructura criminal del Caribe.
Se le vincula como miembro de la banda de Luis Manuel y Jordie Picado Grijalba (alias Shock y Noni), hermanos cabecillas de un cartel local y quienes son requeridos en extradición por Estados Unidos por narcotráfico.
Tras la caída de los líderes, Gordillo habría asumido la sucesión de la organización, el cartel del Caribe Sur.
El historial de Soto incluye una captura en el 2024 por el robo de combustible. En aquel momento, la Fiscalía y el OIJ desarticularon una red dedicada a sustraer hidrocarburos de buques en Moín y del poliducto de Recope en Turrialba.
Según las investigaciones del caso “Huachicoleros”, Gordillo utilizaba contactos dentro de Recope para facilitar el traslado de combustible a predios bajo su control y operaba varias gasolineras en Búfalo, Siquirres y Sarapiquí.
Además, fuentes judiciales lo vinculan con Gilberth Bell Fernández, alias Macho Coca. En esa estructura, Soto presuntamente era el responsable de coordinar y facilitar la logística para el tráfico de drogas.
Actualmente, la situación jurídica de Soto Rivera escaló: en febrero de este año, el Ministerio Público confirmó que también es requerido por el Tribunal de Distrito Este de Texas, en Estados Unidos, por delitos vinculados al tráfico internacional de cocaína.
Las autoridades costarricenses esperan la formalización del pedido de extradición por parte de la DEA.