La falta de escrúpulos del último pederasta en serie detenido en Madrid tiene su máximo exponente, probablemente, en el hecho de que se aprovechara de la «especial vulnerabilidad», como lo califican los investigadores, de al menos dos de ellas: niñas de 16 y 17 años con serios problemas psiquiátricos, pues una padece una discapacidad intelectual de 34% y otra un trastorno alimenticio derivado de la anorexia. Son estos perfiles los más susceptibles de caer en las redes de 'groomers' (acosados por redes sociales que simulan ser personas mucho más jóvenes para encandilar a sus presas), máxime cuando se trata de menores de edad. El detenido, que se encuentra ya entre rejas, tiene 28 años, aunque afirmaba que contaba con diez...
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