Las hermandades de Sevilla han conocido esta tarde los detalles del dispositivo de seguridad que la Policía Nacional pondrá en marcha en la próxima Semana Santa y que forma parte del plan especial en el que también participan todos los servicios municipales del Ayuntamiento. Un encuentro que este año ha puesto el foco en el crecimiento que han experimentado la mayoría de los cortejos de las cofradías a lo largo de estos últimos años y que para los responsables del Cuerpo representa «un riesgo» que hay que tener en cuenta en este despliegue. «Los horarios son los mismos, pero los cortejos por determinadas cuestiones se han incrementado. Eso os va a obligar a situarlos de a dos, de a tres y hasta de a cuatro, condicionando la posibilidad de que los equipos de emergencia puedan llegar a las zonas de difícil acceso», ha explicado el comisario de Seguridad Ciudadana. Para afrontar estas y otras situaciones, el dispositivo de la Policía Nacional contará este año con un total de 1.900 agentes que se desplegarán por las zonas de influencia de las hermandades y que van a estar acompañados por otros equipos que también estarán presentes en el resto de los barrios de la capital hispalense. Dentro del despliegue especial para las cofradías será fundamental el conocido como equipo de primera intervención, que como explicó el subdelegado del Gobierno, Francisco Toscano, «irán próximos o incrustados en los cortejos durante todo el recorrido, pero no en una posición fija», lo que les va a permitir «llegar en todo momento y con inmediatez» al lugar donde se produzca un posible incidente. Es decir, ya no será permanente como en años anteriores la presencia de agentes de la Policía Nacional delante de las cruces de guía, sino que se ubicarán en la zona que los efectivos consideren que es de mayor utilidad en beneficio de las necesidades de la corporación. El dispositivo se compone también de otros tres niveles de agentes que se encargarán de otras tareas diferentes a las del equipo de primera intervención. Habrá un segundo escalón que actuará como un apoyo a los efectivos que acompañarán a las hermandades, en caso de que sea necesario actuar. Por otro lado, el tercer escalón se encargará de intervenir en las zonas más saturadas , como pueden ser, por ejemplo, los entornos del Arco del Postigo o de la Plaza del Salvador. Finalmente, el dispositivo se completa con el equipo que forma parte del cuarto escalón, que realiza «las actuaciones habituales en materia de prevención » y que, además, «daría respuesta ante cualquier ataque terrorista», ha detallado Toscano. Además, se refuerzan unidades como el Palio Cero, que son «esos delegados de la Policía Nacional que están en contacto directo con el Consejo»; y la Operación Cirio, «esos policías de paisano que están en las calles para prevenir posibles delitos contra las personas en las zonas donde se desarrolla la Semana Santa». La Policía Nacional ha pedido también a las hermandades que sean «respetuosas» con los horarios y su cumplimiento para evitar «tensionar» a los agentes por encima de los turnos ya establecidos. En los casos en los que la entrada se retrase muy por encima de lo previsto, podría darse la situación de que se retiraran los efectivos del equipo de primera intervención, aunque la seguridad de la cofradía quedará garantizada por el resto de miembros del Cuerpo que forman parte del despliegue. También se ha pedido un esfuerzo en cuanto a la situación de las bullas delante de los pasos. La Policía aclara que no puede ser «selectiva» a la hora de retirar los cangrejeros. Es decir, quitar a algunos y dejar a otros que estén acreditados por la hermandad o que formen parte del día a día de la misma. Por ello, los responsables policiales han pedido que sean las cofradías las que se autorregulen y que, en caso de que el paso no pueda andar, entonces intervendrán, pero retirando a todo el mundo sin distinción. Toscano ha recordado que este año la Policía Nacional no decidirá el lugar en el que se van a ubicar las vallas en los dispositivos especiales de la Semana Santa, algo que adelantó la pasada semana tras la reunión que mantuvo con el alcalde José Luis Sanz en el marco del despligue especial de coordinación. «Hay un instrumento jurídico que es el plan municipal donde se recogen estos detalles y lo que hemos hecho desde la Policía Nacional es dar nuestro asesoramiento». Además, ha informado de que los agentes del Cuerpo también podrían hacer uso de los altavoces que ya se han instalado en más de una treintena de puntos del Casco Antiguo, especialmente en aquellos que están más tensionados por la presencia de público, para lanzar mensajes a la población en caso de que se produzcan incidentes, teniendo también acceso a las imágenes de las cámaras de videovigilancia.