Almeida permite al Arzobispado de Madrid construir un parking con jardín privado a la entrada del centro histórico
La Iglesia obtendrá 23 plazas de aparcamiento con la reforma, situada en una parcela que formó parte del proyecto de Minivaticano en la Cornisa, que quedó frustrado
Almeida vuelve a regalar por 75 años los terrenos de Valdebebas donde la Iglesia quería construir un gran templo
Desde hace unos días, el Arzobispado de Madrid trabaja en unas obras para abrir un aparcamiento al inicio de la cuesta de Segovia, a la entrada del centro histórico. Lo hace gracias a que el Ayuntamiento le ha concedido permiso para colocar allí 23 plazas de parking en una parcela que llevaba décadas abandonada por una operación inmobiliaria que nunca se llevó a cabo.
El proyecto, al que ha tenido acceso Somos Madrid, incluye dedicar 468,92 metros cuadrados a un aparcamiento de superficie, con entrada desde la calle de Segovia, y destinar otros 530,50 m2 a un jardín privado situado justo debajo, en un nivel inferior.
La licencia fue concedida en septiembre del año pasado, después de un informe favorable de la Comisión Local de Patrimonio Histórico y de la Agencia de Actividades, que depende del área de Urbanismo. La única restricción que puso fue que la zona más cercana a la ronda de Segovia tuviera “una suave pendiente para que se adapte lo más posible a la del terreno natural”.
El Arzobispado se encuentra ahora excavando los terrenos y preparándolos para colocar una losa horizontal que soportará el aparcamiento. El pavimento será permeable, tipo pavicesped. Todo estará rodeado de muros de hormigón armado, que enlazarán con las instalaciones de la contigua parroquia de Santa María de la Cabeza.
En cuanto a los jardines, contarán con tres parterres, dos de ellos con adelfas y lavandas y el otro de grava grande de color blanco, sin plantas. El pavimento será de terrizo tipo albero.
La parcela ahora en obras formó parte en su día de un gran proyecto urbanístico que intentó la Iglesia hace más dos décadas, para intentar construir un Minivaticano en la Cornisa de Madrid, como se conoce esta zona. La operación fue descartada por el Ayuntamiento -entonces con Ruiz Gallardón como alcalde- después de intensas protestas vecinales y de sentencias judiciales en su contra.
Desde entonces, la parcela había permanecido sin uso. Hasta que durante el Gobierno de Manuela Carmena el Ayuntamiento propuso que se construyera allí una instalación deportiva temporal -un campo de fútbol 11- hasta que hubiera otra alternativa. El Arzobispado se negó en rotundo, informan fuentes de Más Madrid.
“La respuesta nos dejó en shock, una negativa rotunda. O le aprobábamos lo que querían o no había parcela”, explica José Luis Nieto, concejal de la formación ahora en la oposición. “Con Almeida ¡la banca siempre gana!, en este caso es la Iglesia. Hasta que el Arzobispado no ha conseguido su aparcamiento y su jardincito no ha parado”, se queja ahora.
Nieto destaca que la parcela se ha mantenido “en un estado lamentable hasta que Almeida le ha aprobado una nueva ordenación favorable a sus intereses: un aparcamiento y un jardín que lo disimula desde la calle y que, por supuesto, no será de uso público”. Y lamenta que el alcalde se haya “plegado, finalmente, a sus intereses. Nos están robando Madrid y siempre son los mismos”.