Hidalgo deja un París más verde y endeudado
Las elecciones municipales que celebra Francia y que se deciden el próximo domingo en la segunda vuelta, suponen el fin de la era Hidalgo al frente de París. La hasta ahora alcaldesa de la capital francesa pasará el relevo tras dos mandatos en los que ha hecho de la ecología su bandera y de un estilo propio, calificado de autoritario para distraer sus incompetencias por sus detractores y de valiente y perseverante en sus convicciones por sus defensores.
Durante estos años, varias decisiones han ido forjando la marca Hidalgo en la capital: el desarrollo de los carriles bici, la reducción del espacio destinado al automóvil, la peatonalización de las riberas del Sena o el desarrollo de la vivienda social. Pero también las críticas por el fuerte endeudamiento que sufre París. De 4.180 millones en 2014, pasará a 9.700 millones a finales de este 2026, lo que supone un aumento del 133 % en doce años. La oposición denuncia una ciudad al borde de la quiebra con un exceso de colaboradores y asesores en la alcaldía. Lo cierto es que los compromisos en materia ecológica y de vivienda social se han logrado a un precio. El ayuntamiento dirigido por Hidalgo ha confiado en no reducir el ritmo de inversiones en estos campos durante las sucesivas crisis (sanitaria, energética, etc) que han sacudido el panorama nacional e internacional en los últimos años.
“Más que por ideología o por una visión original de lo que debe ser París, Anne Hidalgo se ha distinguido sobre todo por su tenacidad y su capacidad para mantenerse firme, contra viento y marea, a pesar de la fuerte oposición política y los obstáculos jurídicos” dice el diario "Le Monde" en el balance que ha hecho de la era Hidalgo.
El segundo mandato de Hidalgo, que ahora llega a su fin, se ha visto marcado, además, por dificultades externas: la COVID-19 y la crisis energética relacionada con la guerra en Ucrania en 2023. Sin olvidar los Juegos Olímpicos de París 2024. A pesar de ello, los presupuestos municipales han seguido una tendencia al alza: el de 2015, el primero de Anne Hidalgo, fue de 8200 millones de euros, mientras que el último, para 2026, asciende a 11.300 millones.
Las políticas verdes de la franco-española no siempre tuvieron el beneplácito de la ciudadanía, especialmente en sus comienzos. Solo 1 de cada 10 parisinos actualmente va en coche a trabajar, la mayoría lo hace andando, en bicicleta o en transporte público, reduciendo la contaminación a la mitad. Esto es en parte gracias a la red ciclista de más de 1.500 kilómetros. Ningún candidato de los que pretenden suceder a Hidalgo pretende revertir el cambio verde y las críticas se centran en su manera de gestionar las arcas de la ciudad. A las cifras se sumó un escándalo conocido como Tahitigate que supuso una erosión en su determinada imagen de política irreprochable. En otoño de 2023, Anne Hidalgo viajó a la Polinesia francesa con el fin de visitar la sede prevista para las pruebas de surf de los Juegos Olímpicos. La visita jamás se realizó, y la estancia en el lugar se prolongó, por cuenta propia, con una escapada privada a la isla de Raiatea, cerca de Bora Bora, donde reside su hija. A esta polémica se sumaron otras cuantas sobre la transparencia en el manejo de fondos públicos, como los 84.200 euros utilizados para vestuario.
El socialista Emmanuel Gregoire espera tomar el relevo de Hidalgo este domingo tras una campaña en la que ha puesto el foco en ese cambio verde de París pero tomando algunas distancias con la hasta ahora alcaldesa. Preconiza un “cambio de método” ante las críticas de puño de acero que en múltiples ocasiones se han vertido sobre Hidalgo. La relación entre ambos no ha sido siempre buena pero toca remar juntos ante la amenaza real de perder la alcaldía tras 25 años de socialismo.
Gregoire mantiene una cómoda ventaja de 12 puntos sobre la conservadora Rachida Dati quien ha llegado a un pacto con el centro para aglutinar votos y producir el cambio. A esto se suma la inestimable ayuda de la candidata de extrema derecha, Sarah Knafo, quien se clasificó para segunda vuelta con un 10% pero ha decidido retirarse para facilitar el cambio ya que la mayoría de esos votos irán ahora a Dati. A la inversa, la izquierda radical, que en París lidera la compañera de Jean-Luc Mélenchon, Sophia Chikirou, ha decidido mantenerse en la carrera en un gesto que aún dificulta más las cosas a Emmanuel Grégoire que no ha querido pactar con La Francia Insumisa como se ha hecho en otras ciudades francesas rompiendo la norma que hasta hace pocos días preconizaba el PS.