IMN advierte sobre fenómeno que elevará la radiación solar en Costa Rica
En Costa Rica, el sol cenital ocurre dos veces al año y marca uno de los periodos con mayor radiación ultravioleta, por lo que especialistas recomiendan reforzar la protección contra la exposición solar, sobre todo entre las 9 a. m. y las 3 p. m.
Paulo Solano, meteorólogo del IMN, explicó que el fenómeno también se conoce como “día sin sombra”. Se presenta cuando el Sol se ubica sobre la cabeza del observador, en el cenit, lo que reduce al mínimo la proyección de sombra en superficies verticales. Esta condición ocurre en las regiones situadas entre el trópico de Cáncer y el trópico de Capricornio, como Costa Rica.
En el país, este fenómeno astronómico se registra una primera vez en abril y una segunda entre agosto y setiembre. Su aparición responde a los movimientos de rotación y traslación de la Tierra alrededor del Sol, señaló Solano.
Durante marzo y abril se reportan los máximos de radiación ultravioleta, por lo que la recomendación para la población es limitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día.
“Son los meses en donde se producen los máximos más importantes de radiación ultravioleta, por lo cual se recomienda a la población, pues, protegerse de los rayos del sol, especialmente cerca de las horas centrales del día, que son entre las 9 a.m. y las 3 p. m., donde tienen que evitar la exposición a los rayos del sol. Además, utilizar protector solar y también utilizar ropa adecuada, ojalá con filtro ultravioleta”, expresó.
Aunque el aumento de la radiación solar influye en la temperatura diaria, no es el único factor que la modifica. La nubosidad también altera el calor percibido y el comportamiento térmico de cada jornada.
A esto se suman procesos de transferencia de energía como la convección y la advección, además de los cambios en las corrientes de viento. Por esa razón, especialistas advierten que no es correcto vincular de forma directa el día del sol cenital con un aumento automático de la temperatura en un día específico.
El llamado principal para la prevención se concentra en las horas de mayor intensidad solar, cuando la exposición prolongada puede elevar el riesgo de afectaciones en la piel y en los ojos.