David Summers revela el rincón de Madrid donde nació todo: el lugar que marcó la historia de Hombres G
David Summers y el barrio de Madrid que inspiró sus primeras canciones
David Summers ha señalado en distintas entrevistas que muchos de los escenarios presentes en sus primeras composiciones nacen directamente de su infancia en Madrid. El cantante recuerda con especial cariño el barrio del Parque de las Avenidas, un lugar donde pasó buena parte de su niñez y adolescencia.
En ese entorno cotidiano —formado por parques, calles de barrio y pequeños bares— comenzó a construir el imaginario que más tarde aparecería en muchas de sus canciones. Según ha explicado el artista, esos espacios no solo eran lugares de ocio o de encuentro con amigos, sino también los escenarios donde empezaba a soñar con la música.
El propio Summers ha explicado que en el Parque de las Avenidas se encuentran los escenarios que inspiraron sus primeras letras: el parque donde pasaba las tardes, el bar en el que se reunía con amigos, las calles mojadas después de la lluvia o el colegio al que acudía cada día. Todos esos lugares forman parte de la memoria emocional que acabaría trasladando a sus canciones.
Madrid ha sido siempre un elemento central en su vida. El cantante ha destacado que la capital representa para él mucho más que una ciudad: es su hogar, el lugar donde están su familia, sus amigos y gran parte de los recuerdos que han marcado su trayectoria personal.
El entorno familiar que despertó la vocación musical de David Summers
El vínculo de David Summers con la música comenzó mucho antes de que alcanzara la fama con Hombres G. En su entorno familiar el arte tenía un papel importante, especialmente por la influencia de su padre.
Su padre era un gran aficionado a la música. Tocaba la guitarra, cantaba y escribía letras de fandangos relacionados con Huelva, un género profundamente ligado al flamenco. Ese ambiente creativo en casa despertó en el joven Summers una curiosidad temprana por la música.
Crecer en un entorno donde la música formaba parte de la vida cotidiana fue clave para que desarrollara una sensibilidad artística desde muy pequeño. Las canciones, los instrumentos y las conversaciones sobre arte formaban parte de su día a día.
Ese contexto familiar se combinó con la influencia de su propio entorno urbano. Las calles del barrio, las reuniones con amigos o los paseos por la ciudad terminaron convirtiéndose en un caldo de cultivo perfecto para la creatividad que más tarde definiría su estilo musical.
Las zonas de Madrid que marcaron su infancia
Además del Parque de las Avenidas, el cantante también recuerda con cariño otras zonas de Madrid que formaron parte de su infancia. Entre ellas destacan Cuzco, AZCA o la zona de Doctor Fleming.
En esos barrios vivían sus abuelos, a quienes visitaba cada domingo. Aquellas visitas familiares se convirtieron en otro de los recuerdos habituales de su juventud, recorriendo las calles con sus primos y descubriendo distintos rincones de la ciudad.
Para Summers, Madrid tiene un carácter especial. Ha explicado que los madrileños comparten un fuerte sentimiento de pertenencia que une a quienes han crecido en la ciudad.
Con el paso de los años, el artista ha visto cómo la capital ha cambiado y evolucionado. Sin embargo, considera que la ciudad sigue manteniendo la esencia que la hace única y que continúa siendo uno de los mejores lugares para vivir.
La esquina del bar donde comenzó el sueño de Hombres G
Uno de los lugares más simbólicos para David Summers está precisamente en el Parque de las Avenidas. Se trata de un pequeño bar llamado Rowland, un local que marcó los primeros pasos del grupo.
Durante los primeros años de los años ochenta, los integrantes de Hombres G se reunían con frecuencia en ese bar. Allí compartían conversaciones, música y sueños sobre el futuro que imaginaban para la banda.
En una de esas esquinas del local comenzaron a proyectar lo que sería su carrera musical. Para ellos, ese punto concreto del barrio se convirtió en un símbolo del inicio de todo.
El bar conserva todavía algunos recuerdos de aquella época. Entre ellos destacan las primeras guitarras del grupo, que permanecen colgadas como si se tratara de una exposición musical, y un disco de oro que la banda decidió regalar al establecimiento.
El momento que cambió la vida de David Summers
Aunque su entorno ya estaba marcado por la música, el momento que transformó definitivamente el futuro de David Summers llegó cuando tenía apenas 15 años.
Durante unas vacaciones en Torremolinos visitó a su abuelo, que tenía un apartamento en la localidad. En aquellos días se proyectaba en un cine de verano una película sobre los Sex Pistols.
El joven Summers acudió a verla junto a su primo. Aquella experiencia resultó decisiva. Aunque el propio cantante ha reconocido que la película no era especialmente buena, la música que escuchó aquella noche le impactó profundamente.
Al salir del cine tuvo una idea clara: quería dedicarse a la música. Aquella revelación marcaría el comienzo de su camino artístico.
El origen de Hombres G en un garaje de Madrid
Tras regresar a Madrid después de aquel verano, David Summers empezó a buscar amigos con los que formar un grupo musical. Fue entonces cuando se unió a uno de sus amigos más cercanos, Javier Molina.
Molina todavía no sabía tocar la batería, pero eso no impidió que comenzaran a ensayar juntos. Como muchos grupos de su generación, empezaron practicando en un garaje.
Ese pequeño espacio fue el punto de partida de lo que más tarde se convertiría en uno de los grupos más populares del pop español. Con el tiempo, Hombres G alcanzaría un enorme éxito en España y en otros países de habla hispana.
Décadas después, David Summers sigue recordando con nostalgia aquellos primeros escenarios de su vida: el barrio, el parque, el bar y las calles de Madrid donde comenzó a imaginar las canciones que marcarían a toda una generación.