Los 8 retos de Laporta en su nuevo mandato
Joan Laporta ha sido reelegido presidente del FC Barcelona para los próximos cinco años tras volver a derrotar este domingo en las urnas a Víctor Font. Estos son los 8 retos que la junta directiva de Laporta tendrá en su nuevo y último mandato al frente del club catalán:
1. La finalización del Espacio Barça
La nueva junta deberá acabar durante el próximo mandato el Espai Barça, el proyecto urbanístico que contempla la remodelación del Spotify Camp Nou, el nuevo Palau Blaugrana y el entorno de Les Corts, integrándolos como un complejo deportivo, comercial y de ocio abierto al barrio.
Para llevar a buen puerto este proyecto, presupuestado en 1.495 millones de euros y que modifica el Plan General Metropolitano, club y Ayuntamiento de Barcelona deben ir de la mano. Y las relaciones entre el Barça y el consistorio, que además podría sufrir un cambio de gobierno tras las elecciones de 2027, no han sido siempre fluidas.
2. El traslado definitivo al Spotify Camp Nou
Con capacidad para 105.000 espectadores una vez este acabado, el Spotify Camp Nou debería reportar a las arcas del club unos 425 millones de euros anuales.
Sin embargo, ahora mismo su aforo es de solo 62.000 espectadores y la nueva junta seguramente deba gestionar un nuevo éxodo, esta vez momentáneamente al estadio Johan Cruyff cuando sea necesario instalar la cubierta que coronará el estadio.
Reubicar a los socios en la vuelta definitiva al coliseo azulgrana, compaginando la política de abonos con la explotación de los palcos VIP, el precio de las entradas para no abonados y la ubicación de la nueva Grada de Animación será otros de los retos de Laporta en este nuevo mandato.
3. La construcción del nuevo Palau Blaugrana
El nuevo Spotify Camp Nou costará más de los 900 millones inicialmente presupuestados, por lo que acabará consumiendo la mayor parte del inversión Espai Barça. Eso deja de momento en el alero la construcción del nuevo Palau Blaugrana, el Petit Palau y la Pista de Hielo.
El proyecto del nuevo Palau Blaugrana contempla un pabellón con capacidad para 15.000 espectadores y una inversión de unos 400 millones. Por lo que el club tendrá que buscar la financiación adecuada y definir el modelo de explotación de una instalación que pretende que le reporte unos 5 millones anuales.
4. El control de la deuda
El FC Barcelona cerró el último ejercicio con un deuda ordinaria de 2.573 millones. En esa cifra está incluido el crédito 1.495 millones que el club recibió de Goldman Sachs y que debería liquidarse definitivamente en 2050 solo con los ingresos derivados de la explotación del nuevo Spotify Camp Nou.
La buena noticia es que, en el anterior mandato, la junta directiva redujo en 211 millones la deuda neta del club, pero a Laporta y su equipo aún le queda mucho trabajo por hacer.
Mantener la austeridad en el gasto y unos ingresos por encima de los 1.000 millones por temporada (para este ejercicio están presupuestados 1.075 millones de facturación) se antoja imprescindible para mantener la deuda controlada.
5. Evolucionar un proyecto deportivo prometedor
Con Deco en los despachos y Hansi Flick en el banquillos -un mantra que Joan Laporta no se ha cansado de repetir durante la campaña-, el reto del nuevo mandato es seguir evolucionado un proyecto deportivo prometedor que culmine con la conquista de una nueva Liga de Campeones.
Desde el club aseguran que en el próximo mercado estival por fin podrán operar con la regla 1:1 del 'fair-play', después de que el anterior mandato se lograra reducir al 53% de los ingresos un masa salarial que se disparó hasta el 98% en los tiempos de la pandemia.
Desde 2021, la plantilla del primer equipo se ha revalorizado en un 38% y ahora, según Transfermarkt, cuesta 1.100 millones. Pero el objetivo es seguir reforzando un equipo con una base de futbolistas muy jóvenes y con enorme talento liderada por una superestrella emergente como Lamine Yamal (18 años) y a la que acompañan jugadores como Pedri (23 años), Cubarsí (19), Fermín (22) o Joan García (24).
6. El futuro de BLM y Barça Vision como generadores de ingresos
Un informe de la UEFA de 2025 sitúa al Barcelona como el club que más ingresa por la venta de equipaciones y productos de 'merchandising' de Europa (277 millones) y Barça Licensing & Merchandising (BLM), la sociedad que explota la comercialización de la marca Barça incluyendo tiendas físicas y de 'e-commerce' y que ya supera los 800 millones de euros de valoración en el mercado, tiene buena culpa de ello.
Sin embargo, Barça Vision, el proyecto que integra el negocio digital y audiovisual del club y en el que la junta de Laporta ha tenido hasta ahora extraños - y también insolventes- compañeros de viaje, no acaba de arrancar. Y Bridgeburg Invest, la sociedad que se creo para tal fin y tasada inicialmente en 408 millones de euros, se ha depreciado hasta los 178 millones por su incapacidad para facturar ingresos en esta área de negocio.
7. La reconciliación con Messi
Pese a que Joan Laporta prometió en las pasadas elecciones que, cuando fuera nombrado presidente, renovaría a Leo Messi, las lágrimas del astro argentino admitiendo que el club había decidido prescindir de sus servicios le perseguirá de por vida.
El propio Laporta ha admitido que, desde entonces, su relación está "deteriorada", pero insiste en que el crack de Rosario tendrá su estatua junto a la de Ladislao Kubala y Johan Cruyff y un merecido partido de homenaje cuando el nuevo Spotify Camp Nou esté acabado.
Sin embargo, con Laporta renovando mandato parece improbable que el Barça vaya a poder capitalizar el regreso de Messi para desempeñar cualquier papel relevante en el club como pretendían el resto de precandidatos.
8. La gestión del caso Negreira
La investigación sobre los pagos de 8,4 millones de euros realizados por el FC Barcelona a empresas vinculadas al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), José María Enríquez Negreira entre 2001 y 2018 ya ha cumplido tres años.
Además, hace pocos días que el juzgado de Instrucción número 1 de la capital catalana decidió prorrogar el secreto de sumario al menos seis meses más. Por tanto, el caso que más daño reputacional ha causado en su historia a la entidad azulgrana está lejos de finalizar.
Tanto Laporta como sus antecesores en el cargo siempre han sostenido que a Negreira únicamente se le pagó por informes técnicos arbitrales y, por el momento, la investigación no ha podido probar nada más. Sin embargo, el proceso judicial sigue su curso y además siempre ha tenido un gran seguimiento mediático -sobre todo en la capital-, por lo que la nueva junta deberá seguir lidiando con ello algunos años más.