Es la segunda vez que los clérigos y los parroquianos reciben esta gran reliquia en la tierra de Vítebsk. El relicario se conserva en la Catedral de Nuestra Señora de Kazán de San Petersburgo, y desde el 4 de marzo hasta el 11 de abril los belarusos tienen la oportunidad de venerarla en las iglesias de toda la república y pedir la protección y la ayuda de la Madre de Dios.