Dos años sin pisar el Hemiciclo: Sánchez lleva al límite su desprecio al Senado, pese a la ofensiva judicial del PP
Lo recordaba a primera hora de la mañana de este jueves el Partido Popular: "Hoy se cumplen dos años de la última y la única vez que ha venido Sánchez al control del Senado en esta Legislatura". Y advertía la formación que dirige Alberto Núñez Feijóo y que controla con su mayoría absoluta la Cámara Alta: "No nos quedaremos de brazos cruzados ante el desprecio del presidente del Gobierno a la soberanía nacional".
Resulta paradójico. Ya se habla como si de una una efeméride se tratara sobre la última vez que un presidente del Gobierno de España acudió a una de las dos cámaras del legislativo... en España. Fue un 12 de marzo de 2024. "Por aquel entonces, la portavoz del PP en el Senado Alicia García aseguró que el presidente del Gobierno pasaría por el aro de Puigdemont, Otegui y Ábalos para seguir en el poder", rememora el PP.
Una denuncia que, recuerdan en el equipo de la portavoz popular, "vino acompañada de una advertencia": su partido "no se quedaría de brazos cruzados ante los ataques de Sánchez a la democracia". A lo que hoy añaden: "Han pasado dos años y esa denuncia y esa advertencia siguen más vigente que nunca".
Desde entonces, aseguran fuentes populares, "Sánchez no ha parado de atacar la mayoría del PP en el Senado porque es la única institución libre del sanchismo".
Y, entre otros escándalos, relatan: "Quiso quitar la capacidad del veto al techo de gasto, ha mutilado leyes aprobadas por el Senado, ha ordenado congelar leyes aprobadas en el Senado que harían una España más segura y con menos impuestos, ha insultado al Senado calificándolo de circo, no ha facilitado la documentación pedida por el PP en las Comisiones de Investigación, compareció en la Comisión Koldo esquivando la verdad. Y se negó a comparecer en un pleno monográfico sobre el accidente ferroviario de Adamuz".
Las vías legales del PP
Por eso, en el PP destacan que ya se inició "un conflicto de atribuciones contra la decisión del presidente del Gobierno de esconderse de su obligación moral y legal de dar la cara en el Parlamento". Y que el pasado mes de septiembre entró en vigor la reforma del reglamento del Senado para forzar a Sánchez a comparecer una vez al mes.
"Nunca ha cumplido con su obligación. Demostrando así su respeto al Parlamento y a la soberanía nacional. Sánchez tiene alergia al Senado porque tiene miedo al control", sentencian los populares, que buscan hasta el último recurso legal para intensificar su ofensiva en los tribunales contra el desprecio del presidente al Senado. Ya proclamó que su intención era seguir adelante "con o sin el concurso del legislativo". Dicho y hecho.