Madrugada ‘de terror’ para el peso: Sube precio del dólar por aumento en costo del barril del petróleo
El peso mexicano registró pérdidas durante la noche del miércoles 11 y jueves 12 de marzo, luego de que las acciones retrocedieran a nivel global tras los ataques de Irán contra buques petroleros.
El tipo de cambio, que el miércoles 11 de marzo quedó en 17.66 pesos por dólar, alcanzó las 17.77 unidades por billete verde la madrugada del jueves 12, lo que significó una pérdida de 11 centavos frente a la divisa estadounidense. De acuerdo con Bloomberg, el dólar se apreció un 0.2 por ciento.
Aunque de a poco se estabilizó hacia los 17.72 pesos por dólar, el valor de la moneda mexicana sufrió por el incremento de los precios del petróleo y el fortalecimiento de la moneda estadounidense.
Gabriela Siller, directora de análisis financiero en Banco BASE, explicó que el aumento en los precios del petróleo tuvieron “fuertes alzas”, lo que podría provocar el incremento en los precios de los alimentos.
¿Por qué se depreció el peso este jueves 12 de marzo?
Los futuros del S&P 500 cayeron un 0.7 por ciento, mientras que un índice de acciones asiáticas se desplomó un 1.3 por ciento. Los futuros de las acciones europeas también cayeron un 0.6 por ciento. El Brent volvió a superar los 100 dólares por barril de petróleo antes de recortar algunas ganancias, ya que el asalto a los petroleros obligó a Irak a detener las operaciones en sus puertos petroleros. Omán evacuó una terminal de exportación clave como medida de precaución, mientras que Baréin afirmó que Irán tenía como objetivo sus tanques de combustible.
Los mercados energéticos fueron la principal preocupación de los inversores. Un indicador de bonos globales de Bloomberg anuló su avance para 2026, ya que los riesgos de interrupción del suministro impulsaron las expectativas de inflación. El renovado aumento del petróleo indicó que el temor a una guerra prolongada superó el alivio derivado de la mayor liberación de emergencia de reservas de crudo de la historia por parte de los países ricos. En otras señales de escasez, las refinerías chinas comenzaron a cancelar los cargamentos de exportación de combustible refinado acordados, incluyendo gasolina y diésel.
“La interrupción en Irak refuerza una vez más que no se trata solo de una cuestión de suministro. Se trata cada vez más de la seguridad de los flujos y del impacto en los costos de transporte”, afirmó Charu Chanana, estratega jefe de inversiones de Saxo Markets en Singapur. Los ataques que afectan la actividad de carga y las operaciones portuarias “hacen que el transporte de crudo y condensados sea más incierto y costoso”, añadió.
Mientras tanto, la creciente tensión en el mercado de crédito privado también lastró la confianza, ya que Morgan Stanley y Cliffwater LLC limitaron los retiros de sus multimillonarios fondos de crédito privado. El sector se ha visto afectado por una oleada de solicitudes de reembolso ante la creciente preocupación por la calidad de los préstamos.
La guerra con Irán se encuentra en su segunda semana y el Estrecho de Ormuz, por donde fluye habitualmente una quinta parte del petróleo mundial, permanece prácticamente cerrado. El precio del Brent podría subir hasta los 150 dólares por barril o incluso más, ya que la crisis en Oriente Medio podría prolongarse durante meses, lo que provocaría un déficit físico, según el Commonwealth Bank of Australia.
Un aumento del 10 por ciento en los precios de la energía que persista durante un año impulsaría la inflación mundial en 40 puntos básicos y desaceleraría el crecimiento económico entre un 0.1 y un 0.2 por ciento, según el Fondo Monetario Internacional.