Kevin Cabezas tomó una decisión radical para poner fin al dolor que lo perseguía
La carrera de un futbolista suele medirse en goles, asistencias o títulos, pero para Kevin Cabezas, el último año y medio se resumía en dolor y resistencia.
Tras su salida de Liga Deportiva Alajuelense y un paso por Sarchí, el volante de 26 años llegó al Municipal Liberia con la ilusión de recuperar el protagonismo perdido tras una gravísima fractura de tibia y peroné.
Le había quedado una secuela extraña, un problema en los dedos, porque se le encogían formando garra. Eso se asoció a los nervios y el futbolista terminó por aprender a convivir con eso.
Un golpe fortuito con un compañero durante un entrenamiento hace unas semanas impactó exactamente sobre la zona de la fractura vieja.
Kevin Cabezas contó en un video que publicó en Instagram que aunque el primer diagnóstico médico indicaba que se trataba de un simple golpe que sanaría con los días, el dolor dictaba otra cosa. Él buscó una segunda opinión y no era solo una fisura, sino un síndrome compartimental posterior.
Detalló que eso significa que ciertas partes del músculo en su pierna habían muerto y provocaba que los tendones se retrajeran, obligando a sus dedos a curvarse en esa dolorosa forma de garra que lo persiguió por meses y el doctor le planteó una solución.
“Una cirugía que llevaba de tres a cuatro meses para ya estar compitiendo a full. Justo me calzaba que terminaba mi contrato con el Municipal Liberia si hacía esta cirugía”, relató Kevin Cabezas.
En el club le dijeron que se recuperara de la fisura y terminara el torneo así, y que al final definían si continuaba o no; o que si él quería practicarse la operación, que llegaran a un acuerdo y cada quien por su lado.
“Tomé la decisión de hacerme esta cirugía y todo salió bien, la verdad que no puedo estar más contento, más feliz, al ver que mis dedos funcionan otra vez como deberían”, contó Kevin Cabezas.
El futbolista aseguró que no salió de Liberia por ese golpe, sino por una decisión profesional sobre su futuro.
Además, indicó que para él esto no es un tiempo perdido ni un retroceso, sino una liberación física y mental. Hoy está enfocado totalmente en su rehabilitación y quiere volver a la cancha sintiéndose al 100%.