El sueño de
Lidia Sánchez se truncó de un día para otro. Ella tan solo quería ser peluquera canina, una pasión que tenía por su gran amor hacia el mundo animal. Durante su etapa de prácticas, se vio obligada a bañar a un perro que llegaba del campo sin ningún tipo de equipo de protección individual, y ahí empezó su calvario.
wf_cms.rss.read_more
]]>