Un documento anónimo del 23F con escenarios de un golpe de estado: "Primer fallo: dejar al Borbón libre"
El texto, de noviembre de 1980, plantea distintos escenarios para el derrocamiento del Gobierno de Adolfo Suárez, desde una moción de censura hasta golpes militares. En dos de ellos se sitúa a Fraga como posible presidente o protagonista
Un informe del servicio de inteligencia detalla la “participación activa” de seis de sus agentes en el 23F
Un documento anónimo que figura en los archivos del Ministerio del Interior relativos al 23F apunta a distintos escenarios para un golpe de estado civil o militar contra Adolfo Suárez. El manuscrito, fechado en noviembre de 1980, responde a una “panorámica de operaciones en marcha” en la que se dibujan tres opciones: operaciones civiles, operaciones militares y operaciones mixtas (civiles y militares). Los planes incluyen distintas salidas para el Gobierno y también para el rey que, en uno de los escenarios, “operaría constitucionalmente” mientras que en otro se contemplan los riesgos de “dejar al Borbón libre y tratar con él como si fuera un caballero”.
En cuanto a las opciones civiles, se plantean cuatro alternativas: de ideología democristiana, de ideología mixta, de ideología socialista o de ideología liberal. El primero estaría liderado por Herrero de Miñón y Álvarez Landelino y miembros de UCD. “No cuentan con Fraga”, señala el texto, que otorga “escasas posibilidades”. También ve “muy escasa viabilidad” a un movimiento liderado por Martín Villa que dé paso a un Gobierno de PSOE y AP (Alianza Popular) con Fraga como presidente. “M. Villa ocuparía presidencia con vistas a 1983”, recoge el documento.
Para el caso socialista hay dos opciones. Una exclusivamente civil que supusiera una moción de censura que saliera adelante gracias a disidentes de UCD y la abstención del PCE, pero a la que se daba “muy escasa” viabilidad. Sin embargo, la posibilidad de un golpe “civil con complemento militar” tenía “credibilidad casi total” si se daban “estas dos condiciones”: “apoyo de la Corona” y “reclutamiento de un general de esas características”, es decir, “talante liberal” entre los que se cita a G. Mellado, Sta María y Díez Alegría. “Con esta medida piensan ofrecer antídoto al franquismo”.
Por último, se da “prácticamente nula” viabilidad a un movimiento liberal liderado por Garrigues en el que se plasma como “inconveniente” que no tiene fuerzas parlamentarias propias. “Estrategia: crear su grupo político propio para 1983, insertándose en UCD y desplazando a otros líderes”.
La operación militar
En cuanto a una posible operación militar, dibuja un panorama en el que el golpe pueda venir de tenientes generales, de coroneles o de “expontáneos” (sic).
Respecto a la primera opción, prevé que el líder pueda ser un general o un político, en cuyo caso vislumbra a Fraga. “El rey operaría constitucionalmente” ya que dibuja la posibilidad de un pronunciamiento. “Se considera que los generales son contrarios al protagonismo tipo Pinochet o Videla”, dice el documento anónimo que ha salido a la luz después de 45 años.
En el caso de un golpe de los coroneles, señala que “no pierden el tiempo en conspiraciones de café” y que solo actuarían cuando “el pueblo los llame”. La posición de estos es que la situación se deteriore “en un año y medio o dos años”, precisamente lo que ocurrió. “Entienden que no solo UCD ha de quemarse, sino también su alternativa el PSOE”. Fraga vuelve a aparecer en esta modalidad: “Se rumorea que Fraga está también en relación con este grupo conspirador”. Aquí el rey no tenía un papel porque “no son monárquicos y piensan en una república presidencialista”.
En cuanto al modelo de subversión de los “expontáneos”, esta radiografía de situación que analiza salidas antidemocráticas resume que está en el entorno de la “operación Galaxia”. Señala que este grupo ve difícil un “consenso” para el golpe, pero que si “alguien” lo plantea “no lo impedirían”. Es una “operación comando”, el modelo más parecido al que finalmente se llevó a cabo el 23F. En cuanto al rey, “se impediría su huida, así como la de ministros (...), subordinando la Corona y la vida de su titular a la aceptación del hecho consumado”.
“El Rey seguirá adelante con su intento suicida de tener un gobierno con los socialistas”
Es un modelo de improvisación, que admite que luego no hay un plan, sino que se empiezan a dar órdenes para consumar el golpe. Como riesgos, como así sucedió, prevé una fractura entre militares y una depuración posterior.
El documento, a mano y con numerosos detalles de cada modelo posible para descabalgar a Adolfo Suárez, también contempla la posibilidad de un golpe mixto con el apoyo de la Corona para intentar encarrilarlo dentro de la institucionalidad y hacer una reforma. Entre las ventajas, “lleva gestionándose un año y han mostrado su conformidad determinados líderes de PSOE y UCD”, aunque no especifica cuáles. Ve la viabilidad “muy alta” y la sitúa en la “primavera de 1981”.
Este documento cita también otro de una facción militar que consideraría un error “dejar al Borbón libre y tratar con él como si fuera un caballero”, al entender que “el Rey seguirá adelante con su intento suicida de tener un gobierno con los socialistas”.
El Consejo de Ministros aprobó el martes la desclasificación de los documentos que quedaban en los archivos de Interior, Defensa y Exteriores relativos a la intentona golpista cuando se cumple el 45º aniversario. La orden que autoriza formalmente a la publicación de los documentos ha salido en el Boletín Oficial del Estado (BOE) este miércoles y Moncloa los ha sacado a la luz unas horas más tarde.
“Lo que hace el Gobierno con esta decisión es impedir que la ultraderecha siga utilizando los bulos, las conspiraciones, la desinformación para difundir teorías que no merece nuestra democracia y también para desinformar a los jóvenes, a chavales que piensan que con Franco se vivía mejor y que van cantando el cara al sol por nuestras calles”, defendió en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros la portavoz, Elma Saiz.