La comunión en la mano
Lo he repetido muchas veces, pero no puedo callar. Si el mismo Cristo, dice a un alma víctima, que aun vive, que tiene que recibirle de rodillas, en la boca y como oblación, ese, sin duda alguna, es el deseo divino.
Lo he repetido muchas veces, pero no puedo callar. Si el mismo Cristo, dice a un alma víctima, que aun vive, que tiene que recibirle de rodillas, en la boca y como oblación, ese, sin duda alguna, es el deseo divino.