Tiempo y ciberseguridad: El desafío para los equipos de TI
El tiempo es uno de los activos más valiosos para las personas y, cuando hablamos de equipos de TI, resulta aún más relevante. Cada minuto cuenta cuando se trata de proteger entornos digitales. Sin embargo, la realidad de los equipos de ciberdefensa muestra que gran parte de ese tiempo se diluye en tareas repetitivas y procesos manuales que no aportan valor estratégico.
A las tareas repetitivas, se suma la fatiga provocada por el volumen de notificaciones, que obliga a dedicar horas solo para identificar cuáles requieren atención prioritaria. En el caso del phishing, la situación más crítica, ya que clasificar una alerta puede tomar hasta 30 minutos, lapso que se multiplica cuando el flujo de intentos maliciosos crece a la potencia, según el estudio ‘Usar IA Agéntica para resolver el problema central de la ciberseguridad: el tiempo’.
Los encuestados —de organizaciones de más de 500 empleados, a nivel mundial— dijeron que dedican entre 1,330 y 26,113 horas al año, tan solo para clasificar alertas de phishing, lo que refleja el impacto en la productividad y en la capacidad de respuesta.
Este desafío operativo ocurre en un contexto ya complejo en México; 65% de los especialistas en TI percibe un nivel alto o muy alto de amenazas de ciberseguridad en sus empresas, de acuerdo con el estudio ‘Ciberseguridad: Desafíos y estrategias en la era de la IA para grandes empresas mexicanas’.
La presión por responder rápido y con precisión se convierte en un desafío constante que impacta la productividad y la moral del equipo.
EL PUNTO DE QUIEBRE
Frente a este escenario, la llegada de la Inteligencia Artificial (IA) y, en particular, de la IA Agéntica marca un punto de inflexión. Su capacidad para aprender de incidentes y adaptarse a técnicas de ataque en evolución permite detectar amenazas sofisticadas que antes pasaban inadvertidas.
El verdadero valor de esta nueva tecnología está en la automatización inteligente de procesos críticos. Tareas que consumían tiempo y recursos, como la clasificación de alertas de phishing, ahora pueden resolverse en apenas tres minutos, frente a los 30 que requerían antes.
Esta aceleración mejora la eficiencia, reduce la exposición al riesgo y fortalece la resiliencia operativa. Además, la IA Agéntica no se limita a ejecutar instrucciones, actúa con autonomía para priorizar acciones, correlacionar datos y anticipar patrones, lo que amplía la capacidad de respuesta ante incidentes complejos.
Uno de los principales retos en la adopción de la tecnología radica en la confianza que debemos desarrollar las personas. Estas necesitan asegurarse de que los agentes actúen con autonomía responsable y alineada a las políticas corporativas. Esto es relevante si consideramos que solo 56% de las empresas en México reporta un alto involucramiento de la alta dirección en decisiones de ciberseguridad.
Las cualidades más valoradas al evaluar agentes son la transparencia en la toma de decisiones, la capacidad de adaptación y la precisión en la ejecución. Además de delegar tareas, se busca construir un ecosistema donde la colaboración entre humanos y agentes potencie la seguridad sin sacrificar control.
UNA SOLUCIÓN ESCALABLE Y TRANSFORMADORA
En la práctica, la IA Agéntica ofrece una solución escalable y de raíz. Al automatizar procesos rutinarios, acelera la detección y respuesta ante amenazas, liberando a los equipos para que se concentren en iniciativas estratégicas. Además, podría ayudar a optimizar el uso de los recursos humanos, que son limitados y cada vez más escasos.
Sin embargo, esta capacidad tecnológica debe ir acompañada de decisiones oportunas. Aunque 81% de las empresas de México anticipa que la ciberseguridad será una prioridad creciente, solo 13% considera alta la inversión y 36% la califica como limitada frente al gasto total en TI.
Para cualquier área, y en especial para aquellas de TI, apostar por tecnologías que devuelvan tiempo y confianza es una decisión estratégica que define la continuidad y la competitividad en la era digital.