Mar Flores convierte el traje de raya diplomática en el uniforme más sexy y poderoso de la televisión
Mar Flores lo ha vuelto a hacer. Cuando muchas apuestan por vestidos imposibles para una noche de televisión, ella demuestra que el verdadero golpe de efecto está en reinterpretar el armario masculino. Para su participación en Decomasters en La 1, la modelo ha elegido un traje de raya diplomática que redefine el concepto de poder femenino y lo eleva a tendencia absoluta.
Nada de estridencias. Nada de artificios. Solo patronaje impecable, actitud y ese magnetismo que convierte cualquier look en declaración de intenciones.
El traje de raya diplomática que estiliza y empodera
El gran protagonista del estilismo es un traje azul marino de raya diplomática, de silueta entallada y hombros bien estructurados. Un diseño que recuerda al tailoring clásico masculino pero adaptado a la figura femenina con precisión milimétrica.
La americana, ligeramente ceñida, marca cintura sin exageraciones y alarga visualmente la silueta. El pantalón recto, perfectamente cortado, cae con elegancia y estiliza gracias a la verticalidad de la raya diplomática. Es el tipo de traje que no necesita adornos porque su fuerza está en la estructura.
Este tipo de conjunto no solo favorece, también comunica seguridad. Es el uniforme de la mujer que pisa firme, que no necesita artificios para destacar y que entiende que la moda también es lenguaje.
La camisa blanca abierta: el giro sensual
Si el traje aporta autoridad, la camisa blanca introduce el punto estratégico de sensualidad. Mar la lleva ligeramente abierta en el escote, rompiendo con la rigidez clásica del conjunto y aportando naturalidad.
El contraste entre la formalidad del traje y la frescura de la camisa desabrochada crea un equilibrio perfecto. Es un recurso estilístico que funciona especialmente bien en televisión: sofisticado, pero sin resultar distante.
La camisa blanca, además, es un básico eterno. Combinada con tailoring masculino se convierte en una fórmula ganadora que nunca falla.
La corbata relajada: el detalle que marca la diferencia
El detalle más inesperado del look es, sin duda, la corbata negra llevada de forma desenfadada. No perfectamente anudada ni rígida, sino ligeramente suelta, casi como si formara parte de un estilismo improvisado.
Ese gesto transforma completamente el conjunto. La corbata deja de ser símbolo de formalidad estricta y pasa a convertirse en accesorio de tendencia. Es un guiño andrógino, moderno y con personalidad.
En un momento en el que la moda recupera códigos masculinos desde una mirada femenina, este tipo de detalles son los que convierten un traje clásico en un look viral.
Belleza pulida y actitud de icono
El estilismo se completa con un beauty look impecable: melena suelta con ondas suaves y maquillaje natural que potencia la mirada. Nada compite con el traje. Todo suma.
Mar Floresdemuestra que el verdadero impacto no siempre está en el exceso, sino en la coherencia. Su apuesta por el tailoring confirma que el traje de raya diplomática vuelve a ocupar un lugar protagonista esta temporada.
En tiempos de tendencias fugaces, ella apuesta por una fórmula que funciona: traje masculino, camisa blanca y actitud. Y lo convierte en el uniforme más poderoso —y sexy— del prime time. Porque si algo deja claro este look es que el poder, cuando se viste bien, no necesita presentación.