El término municipal de la localidad gaditana de Tarifa lo tiene absolutamente todo. Es imposible que alguien que recala por estas latitudes acabe desilusionado, porque se trata de una tierra muy rica en atractivos de todos los tipos, en la que se pueden vivir experiencias inolvidables. Tarifa tiene dos mares, el Atlántico y el Mediterráneo, preciosas playas, una gastronomía exquisita, un centro histórico ideal para pasear con tranquilidad, además de un entorno natural donde es posible disfrutar de numerosas actividades de todo tipo. Los deportes acuáticos, con especial protagonismo para el windsurf y el kite surf, son los que han hecho mundialmente famoso a este enclave, pero el entorno tiene muchos lugares que pueden sorprender a los visitantes más exigentes. Este municipio gaditano es también un lugar ideal para aquellos que van buscando actividades en la naturaleza, ya sea senderismo o rutas en bicicleta de montaña. Y es que Tarifa cuenta también con la suerte de disponer en su territorio de dos parques naturales, por un lado Los Alcornocales y el Parque Natural del Estrecho . La ruta que proponemos en esta aventura se encuentra concretamente ubicada en la Sierra de Enmedio , que está en el interior del Parque Natural del Estrecho, y recibe el sugerente nombre de Sendero del Buda. Un recorrido en el que se pueden contemplar unas vistas inolvidables de la línea de costa y que tiene parada en una especie de santuario budista al que sólo se puede llegar a pie. Esta ruta, es denominada como el Sendero del Buda ya que discurre por el entorno de una pequeña cueva que a lo largo de los años se ha convertido en un lugar emblemático en toda la zona. Está decorada con pequeñas figuras de Buda , con los tradicionales banderines tibetanos, además de por numerosos objetos que los senderistas han ido dejando en este lugar a lo largo del tiempo. Todo comenzó cuando una persona anónima inició esta costumbre, que con el paso de los años se ha ido cultivando más y más, hasta que la cueva se ha convertido en un lugar de espiritualidad, respeto y recogimiento , en el que los senderistas hacen una pequeña parada en su ruta para descansar durante unos instantes. En total este sendero tiene una extensión de ocho kilómetros si lo hacemos de forma lineal, en un recorrido de ida y vuelta o de nueve kilómetros y medio en su versión circular. Aproximadamente son necesarias tres horas o tres horas y media para completarlo, mientras que hay una versión corta que tiene aproximadamente una hora de duración. Es un sendero para el que hay que estar mínimamente en forma, ya que tiene numerosos tramos ascendentes y otros en los que hay que tener cuidado donde ponemos el pie, ya que están marcados por la presencia de numerosas piedras. Para comenzar este sendero lo mejor es acudir al lugar en el que se encuentra el punto de información del Parque Natural del Estrecho, concretamente en el kilómetro 77 de la N-340 , justo después de pasar el conocido camping de La Peña. Un sendero que además de contar con el atractivo que supone la pequeña parada en la Cueva del Buda , será completamente inolvidable gracias a las espectaculares vistas que se pueden disfrutar desde las zonas más altas. Y es que en los días más claros, en los que el horizonte esté libre de nubes, se puede contemplar incluso la costa africana. Tarifa, la duna de Valdevaqueros, así como la playa de Los Lances son otros puntos que se pueden divisar en una parada del camino.