Fuerzas Armadas españolas activan su mayor despliegue en la OTAN: la clave estratégica de Steadfast Dart 26
Las Fuerzas Armadas españolas han activado uno de sus mayores despliegues del año en el ejercicio Steadfast Dart 26, organizado por la OTAN como banco de pruebas de su nueva Fuerza de Reacción Aliada. Según detalla el Ministerio de Defensa de España, la operación moviliza capacidades conjuntas en un entorno multidominio de alta intensidad.
Entre finales de enero y comienzos de febrero, España proyectó hacia Alemania 750 militares del Ejército de Tierra, más de 230 vehículos y 25 contenedores embarcados desde los puertos de Cartagena y Santander. La operación logística incluyó transporte marítimo, aéreo y terrestre, con el objetivo de asegurar una llegada escalonada y operativa al norte del país germano.
Steadfast Dart 26 y la nueva Fuerza de Reacción Aliada
El ejercicio Steadfast Dart 26 constituye el mayor adiestramiento aliado del año y evalúa la capacidad de despliegue inmediato de la Allied Reaction Force. Este concepto sustituye y amplía anteriores estructuras de respuesta rápida, adaptándose a un entorno estratégico marcado por la guerra convencional, las amenazas híbridas y la presión sostenida en el flanco este europeo.
La participación española no se limita a un papel testimonial. El contingente integra unidades terrestres, navales y aéreas con capacidad de entrada inicial en teatro de operaciones, un elemento crítico en escenarios de crisis.
Proyección logística y fase RSOM
Uno de los hitos del despliegue fue la culminación del proceso de Recepción, Preparación y Movimiento Avanzado. Esta fase, conocida como RSOM, garantiza que el personal y el material puedan integrarse de forma inmediata en la estructura operativa aliada.
La descarga de vehículos y contenedores se realizó con apoyo de maquinaria portuaria alemana. Posteriormente, las unidades españolas ensamblaron convoyes y completaron movimientos hacia distintas zonas de entrenamiento en el norte de Alemania. Este procedimiento es considerado por la OTAN como un indicador clave de eficacia logística.
Integración aérea y maniobras conjuntas
El ejercicio incluyó maniobras combinadas con helicópteros españoles e italianos en la base aérea de Hohn. Estas operaciones demostraron la interoperabilidad en tiempo real, tanto en misiones de inserción como en coordinación de fuego y evacuación.
La capacidad de integración entre fuerzas aliadas resulta esencial en un escenario de alta intensidad, donde la rapidez en la toma de decisiones y la sincronización multinacional determinan la eficacia operativa.
España lidera el Mando de Operaciones Especiales
Uno de los elementos estratégicos del ejercicio es el liderazgo español del Mando Componente de Operaciones Especiales. Por segundo año consecutivo, España asume la dirección del Special Operations Component Command, estructura encargada de coordinar fuerzas especiales aliadas.
Bajo el mando del general de división Ángel Ramón Herrezuelo Pérez, unidades del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio se integran en un esquema conjunto que incluye equipos de integración aire-tierra especializados.
Unidades implicadas
- Grupo Terrestre de Operaciones Especiales.
- Unidad de transmisiones de alta capacidad.
- Equipos SOALI de integración aire-tierra.
- Unidad de apoyo logístico especializado.
La coordinación de estas capacidades permite ejecutar misiones de reconocimiento avanzado, designación de objetivos y operaciones de acción directa en entornos complejos.
Componente naval y liderazgo marítimo
Hasta julio de 2026, España también lidera el Mando Componente Marítimo aliado. Este compromiso se traduce en un notable esfuerzo naval dentro del ejercicio.
Entre los buques desplegados destacan el buque de asalto anfibio Castilla, las fragatas Cristóbal Colón y Almirante Juan de Borbón, así como el buque de aprovisionamiento de combate Patiño. Estas plataformas permiten proyectar fuerza anfibia, defensa aérea avanzada y sostenimiento logístico en alta mar.
Capacidades aportadas por la Armada
| Unidad | Capacidad principal |
|---|---|
| Castilla | Proyección anfibia y mando avanzado |
| Cristóbal Colón | Defensa aérea y escolta |
| Almirante Juan de Borbón | Protección de grupo naval |
| Patiño | Reabastecimiento en combate |
El liderazgo marítimo refuerza la interoperabilidad y consolida la posición española como uno de los actores clave en la estructura naval aliada.
Presencia sostenida en el flanco oriental
Tras Steadfast Dart 26, parte del contingente continuará en la región para participar en el ejercicio Quadriga y en actividades de vigilancia y disuasión en el flanco este.
España mantiene actualmente más de 2.500 militares en misiones OTAN, con presencia terrestre en Eslovaquia y Letonia, despliegues aéreos en Lituania y Rumanía, y participación naval en fuerzas permanentes de la Alianza.
La continuidad de estas misiones evidencia el compromiso estructural con la defensa colectiva y la estabilidad europea. En un contexto marcado por la tensión estratégica, el despliegue en Steadfast Dart 26 no solo refuerza la capacidad operativa, sino que proyecta una señal política inequívoca sobre el papel de las Fuerzas Armadas españolas dentro de la OTAN.