Alimentos fermentados con más probióticos que el kéfir: estos 5 refuerzan su microbiota, según estudios
Chucrut, miso, kombucha, pepinos agridulces y yogurt de garbanzo destacan por su diversidad de microorganismos vivos. Organismos internacionales señalan su aporte para la salud digestiva.
Especialistas en nutrición y entidades médicas internacionales informan que varios alimentos fermentados superan al kéfir tradicional en diversidad de probióticos. Estos productos favorecen el equilibrio de la microbiota intestinal y apoyan la función digestiva.
La Organización Mundial de Gastroenterología (WGO) y la Clínica Universidad de Navarra indican que los probióticos presentes en alimentos fermentados ayudan a restablecer la flora intestinal. Este efecto resulta útil tras tratamientos con antibióticos. También beneficia a personas con síndrome de intestino irritable u otras alteraciones digestivas.
Expertos explican que estos alimentos aportan microorganismos vivos. Estos pueden reforzar las defensas naturales y favorecer la absorción de nutrientes.
1. Chucrut
El chucrut es un preparado de hojas de repollo fermentadas en salmuera. Contiene bacterias del género Lactobacillus. Especialistas señalan que su consumo regular contribuye al control del apetito. También puede ayudar en la regulación de la glucosa en sangre.
2. Miso
El miso es una pasta fermentada a base de soya, sal y cereales. Se utiliza de forma amplia en la cocina asiática. Expertos en nutrición de la Escuela de Medicina de Harvard explican que aporta microorganismos vivos. Además, posee bajo contenido de grasas y proteínas vegetales. Estas características lo convierten en una opción útil para dietas equilibradas.
3. Kombucha
La kombucha es una bebida fermentada elaborada con té endulzado y una colonia simbiótica de bacterias y levaduras conocida como SCOBY. La WGO señala que se valora por sus propiedades antioxidantes. También se asocia con una mayor diversidad de la flora intestinal. Especialistas recomiendan precaución en personas con antecedentes de candidiasis.
4. Pepinos agridulces
Los pepinos agridulces artesanales, cuando no pasan por procesos de pasteurización, conservan alta densidad de microorganismos vivos. Expertos de Harvard aconsejan moderación en personas sensibles a alimentos ácidos. Su bajo pH puede generar molestias digestivas.
5. Yogurt de garbanzo
El yogurt de garbanzo es una alternativa vegetal que aporta probióticos y nutrientes esenciales. Amplía las opciones para quienes evitan los lácteos. Nutricionistas destacan que contribuye al cuidado de la microbiota desde una perspectiva basada en proteínas vegetales.
La Escuela de Medicina de Harvard diferencia entre probióticos y prebióticos. Los probióticos son microorganismos vivos presentes en alimentos fermentados. Los prebióticos son componentes no digeribles que estimulan el crecimiento de bacterias saludables. Ambos influyen en el equilibrio digestivo y en el bienestar general.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.