Cuando el amor entra por la puerta, las adjudicaciones saltan por la ventana. O eso es lo que parece que le ha ocurrido a la pareja que ha protagonizado las dos primeras renuncias a otras tantas viviendas protegidas en el residencial Les Naus desde que este diario destapara, hace tres semanas, el escándalo de unos visados que ya investiga la Justicia, y que desde este martes tienen a agentes de la Policía Local peinando la urbanización en busca de posibles fraudes o irregularidades.