Un gol de Vinicius, cuya celebración dio paso a un lío macanudo que detuvo el partido durante diez minutos por un supuesto insulto racista de Prestianni al brasileño, le dio la victoria al Madrid en Lisboa, en un partido que nada tuvo que ver con el de hace tres semanas. Aprendió la lección el equipo blanco y se quitó posibles gafes. Cambió la camiseta, de azul oscura a azul marino; cambió el hotel de concentración y cambió el orden de campo tras el sorteo inicial. Si Arbeloa no es supersticioso, lo disimuló muy bien. La primera mitad comenzó en el minuto 40, cuando el Madrid embotelló al Benfica y encadenó cuatro claras ocasiones. Hasta entonces, el encuentro iba de bostezo...
Ver Más