La subida del salario mínimo interprofesional (SMI) mantiene el mismo truco fiscal habilitado el año pasado: el Gobierno anuncia que ese incremento no tributará en el IRPF, aunque en realidad el trabajador no lo verá hasta la primavera de 2027, cuando presente la declaración de la renta. La vía por la que el Ministerio de Hacienda intenta aliviar esta situación es una deducción que no se aplica en las nóminas de este año sino que hay que apuntársela para cuando se liquide la renta en la campaña del próximo año. Cada trabajador que se encuentre en el rango de retribución del SMI, los 1.221 euros actualizados para 2026 , verá cómo en sus nóminas las empresas le aplican la retención...
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