De cuando la Infanta Elena se adelantó a las tendencias de novia en 1999
La Infanta Elena ha marcado momentos icónicos en la historia de la moda a lo largo de los años. En concreto, a finales de la década de los 90 acudió a la boda de la princesa Alexia de Grecia y Carlos Morales con un dos piezas que reflejaba las tendencias nupciales de la actualidad. Un estilo elegantísimo, una gran presencia de los accesorios maximalistas o las líneas depuradas favoreciendo su figura de una manera sutil.
Nos situamos en un momento donde nos despedimos de las tendencias noventeras con el objetivo de dar la bienvenida a los 2000. El resultado fue un una inclinación hacia los conjuntos de dos piezas (de chaqueta y falda midi), las siluetas rectas, los tejidos de alta calidad (como la seda o el tweed en invierno) o una gama cromática sobria y sofisticada. Uno de los estilismos más recordados de la temporada es el de la Infanta Elena, huyendo de las estridencias, el exceso de ornamentación y siendo toda una declaración de clasismo.
Un conjunto de dos piezas; un homenaje a la sofisticación y minimalismo
Como comentábamos, en dicha celebración observábamos la llegada de la Infanta Elena al templo religioso con un maravilloso diseño de dos piezas en un tono crudo. Adecuado a las tendencias de la década, donde había una ornamentación contenida y un protagonismo de un estilismo coherente y sensato. Por un lado, hablamos de una chaqueta cropped y con un corte recto y ligeramente ajustado a la figura que destacaba con hombros marcados, mangas francesas y botonadura decorativa. Por otro lado, se combinaba con una falda de corte midi y recto que realzaba la figura de la monarca.
Lo más característico de la falda fueron las terminaciones desflecadas que daban movimiento sutil y textura junto con una cenefa en la prenda superior. Lo combinó con un top lencero en rosa empolvado, así como con broches al tono con motivos florales. En cuanto a accesorios, lo finalizo con unos guantes al tono con encajes, joyería de perlas (un accesorio de lo más llevado en la época y un guiño a la Reina Sofía) y el bolso de mano modelo Lady Dior en celeste (a juego con los zapatos de tacón de estampado floral).
La pamela de efecto pelo que llevan las novias este 2026
Podemos decir que la pamela de efecto pelo fue lo más llamativo del look de invitada de la Infanta Elena en 1999. En sí mismo, uno de los complementos que se han convertido en una verdadera tendencia nupcial 27 años más tarde. El modelo clásico se reinventa esta temporada, tanto en el terreno de las invitadas como el de las novias, convirtiéndose en los grandes protagonistas de los estilismos. Con elementos que ofrecen textura y movimiento, una gama cromática suave o en todos los tamaños.
Las marcas españolas como Raceu Hats o internacionales como Altuzarra o The Row lo han mostrado en sus últimos desfiles. Con una sensación de teatralidad, glamur o clasismo, en esta temporada de primavera-verano 2026 veremos de todos los estilos, siendo el must have de todas las bodas y ceremonias de día.
Y cuando las novias van buscando los toques diferenciales en sus looks nupciales, solamente deben mirar al pasado. Este año como nunca la moda se convierte verdaderamente en cíclica, donde las tendencias de las anteriores épocas se convierten en lo más llevado del momento. Palabra de editora de moda. Y por supuesto de la Infanta Elena.