Así han revolucionado Madrid los donuts icónicos de EE.UU
La icónica marca estadounidense de donuts con casi un siglo de historia ha elegido Madrid como uno de sus primeros escenarios de expansión en España, acompañada de un modelo de tienda que convierte la compra en espectáculo.
Un dulce histórico que aterriza en España
Originaria de Estados Unidos desde 1937, esta firma se ha consolidado en más de 40 países antes de su desembarco español, con un producto que se ha convertido en símbolo de la repostería estadounidense clásica. Su receta original de donuts glaseados se ha mantenido como estrella de la carta, acompañada de múltiples variantes y sabores adaptados a los gustos de cada mercado.
En Madrid, la estrategia de apertura se ha centrado en un formato de tienda interactiva en la que los clientes pueden ver la producción de los donuts al momento y comprar unidades recién salidas del obrador, una experiencia que ha sido clave para generar expectación desde antes de la inauguración.
Expectación y ventas: cifras que destacan
El fenómeno no ha pasado desapercibido. Según la fuente de referencia, en algunos puntos de venta se han alcanzado cifras de ventas alrededor de un millón de donuts al mes, un volumen que supera las expectativas habituales para establecimientos de bollería importados. Estos números dan una idea del impacto social y económico que ha tenido la llegada de estos productos en la escena gastronómica madrileña.
Además de las ventas, la apertura ha generado largas colas de clientes, presencia habitual en redes sociales y una atención mediática significativa, consolidándose como uno de los lanzamientos más comentados del último año en Madrid.
¿Por qué Madrid?
La elección de Madrid no es casual. La capital española, con su mezcla de residentes internacionales, turistas y consumidores locales ávidos de novedades gastronómicas, ofrece un terreno fértil para que productos globales se integren rápidamente en la oferta local. Esta dinámica ha favorecido la recepción de marcas internacionales de alimentación de gran reconocimiento, ampliando así la diversidad del panorama culinario urbano.
La experiencia combinada de ver cómo se elaboran los donuts en vivo y la posibilidad de comprarlos recién hechos ha sido un factor diferencial, alineado con las tendencias globales de consumo que valoran tanto el producto como la experiencia detrás de él.
Más allá del dulce: una estrategia de marca
La firma no solo ha traído su receta clásica, sino también una estrategia de marketing experiencial que incluye presencia en eventos, acciones de sampling gratuito previo a la apertura y actividades diseñadas para maximizar el boca a boca. Estas tácticas han servido para introducir de forma efectiva una oferta gastronómica que, aunque conocida globalmente, debía adaptarse al contexto español.
Con una propuesta que mezcla tradición estadounidense y experiencia contemporánea, la llegada de estos donuts icónicos ha encendido de nuevo el debate gastronómico sobre la globalización de productos culinarios y su recepción en mercados tan diversos como el madrileño.