El escenario de la seguridad vial en España atraviesa un momento de transición profunda marcado por tecnologías conectadas y una regulación más estricta para los nuevos modos de transporte urbano. Aunque la reforma del Reglamento General de Circulación todavía se encuentra en fase de desarrollo y su aprobación definitiva podría demorarse más allá de febrero de 2026, los conductores deben permanecer alerta ante una serie de cambios inminentes que ya tienen fijada su entrada en vigor para el mes de enero. Uno de los pilares de esta transformación es la obligatoriedad de la baliza conectada V16, un dispositivo geolocalizado que sustituye definitivamente a los clásicos triángulos de emergencia para indicar la inmovilización de un vehículo por avería o siniestro. Al activarse, este sistema envía automáticamente la ubicación exacta del vehículo a la plataforma DGT 3.0 en tiempo real, lo que permite que la información sobre el obstáculo llegue de forma inmediata a otros conductores mediante paneles de señalización y navegadores. Este cambio tecnológico ha suscitado dudas sobre la privacidad, pero la Agencia Española de Protección de Datos ha aclarado que la información transmitida no está asociada a la matrícula ni permite generar historiales de movimiento, limitándose exclusivamente a la visibilización del incidente. Según un informe detallado por Impulso By Pons , la reforma del reglamento general todavía debe completar su tramitación administrativa, por lo que es vital distinguir entre los proyectos de ley en curso y las normas que ya han sido formalizadas. En este contexto de cambios normativos, los patinetes eléctricos y otros Vehículos de Movilidad Personal también asumen nuevas responsabilidades legales a través del Real Decreto 52/2026. A partir de ahora, estos vehículos deben inscribirse en el Registro Nacional de Vehículos de la Dirección General de Tráfico, un requisito previo e indispensable para poder contratar el seguro obligatorio de responsabilidad civil que entrará en vigor de forma generalizada antes del 26 de enero de 2026. El proceso de registro para estos vehículos requiere la presentación de la ficha del fabricante y el pago de una tasa para obtener un certificado digital y una etiqueta identificativa que debe lucirse en el vehículo. En este sentido, la normativa distingue claramente entre los patinetes certificados vendidos desde principios de 2024 y aquellos más antiguos que no cuentan con placa de marcaje. Estos últimos podrán seguir circulando bajo un régimen transitorio solo hasta enero de 2027, siempre que cumplan con el registro y el seguro. Las autoridades han advertido que circular sin la cobertura necesaria podrá conllevar sanciones económicas de entre 202 y 800 euros, dependiendo de la categoría técnica del vehículo. Más allá de la regulación de los vehículos, el año 2026 destaca por el lanzamiento de la Línea de Atención a Víctimas de Tráfico a través del número 018. Este servicio nacional, anónimo y gratuito, responde a una demanda histórica de las asociaciones de víctimas y funcionará todos los días del año en un amplio horario. Un equipo especializado de psicólogos, juristas y trabajadores sociales se encargará de ofrecer apoyo emocional y orientación legal, estimando una demanda de hasta 100.000 llamadas anuales. Esta iniciativa pretende paliar el vacío informativo y el impacto psicológico que sufren las personas tras un siniestro vial, facilitando una coordinación efectiva con otros organismos competentes. Algunas de las reformas más mediáticas todavía dependen de una aprobación definitiva en las cámaras legislativas. Entre estas propuestas se encuentra la reducción de la tasa máxima de alcohol permitida para la conducción y la prohibición expresa de difundir la ubicación de controles policiales a través de redes sociales. Aunque el Ministerio del Interior ha subrayado la necesidad de avanzar en estos proyectos para reducir la siniestralidad, el año 2026 comienza sin variaciones en las tasas legales de alcoholemia, a la espera de que el calendario parlamentario defina el futuro de estas modificaciones en el Reglamento General de Circulación.