Y se hizo el silencio en las gradas. Todo el mundo esperando la bajada de la gran
Lindsey Vonn en el descenso de los
Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina y a las primeras de cambio la esquiadora de Vail se fue al suelo en Cortina. La reina de la velocidad, que partía con el
dorsal 13, maldito dorsal, que se había mostrado competitiva en los entrenamientos previos, no podía evitar que uno de sus brazos se enganchara con una de las puertas y se iba al al suelo de forma brusca.
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