Las chimeneas de la antigua central térmica de Compostilla , en Cubillos del Sil (León), cuyo derribo está previsto para la próxima semana, no gozan de «protección» como bien cultural . Así lo ha asegurado este jueves el portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, quien ha subrayado que se trata de una decisión de «carácter privado» en la que el Gobierno autonómico solo tendría competencias en ese ámbito cultural. Si bien, ha detallado, que la normativa a este respecto es «muy rigurosa» y los elementos, que son «símbolo del patrimonio minero» tal y como ha denunciado para poder salvarlos la asociación Bierzo Ya , no disponen del blindaje que sí podrían tener otros bienes protegidos por su «interés» desde el punto de vista del patrimonio cultural. Según ha comentado el portavoz, la «opinión de la Junta sobre el cierre de las centrales térmicas es sobradamente conocida» -siempre se ha opuesto a la clausura total de estas instalaciones y ha apostado por mantener una reserva estratégica-, pero ha rechazado hacer «crítica política» debido a la convocatoria electoral que hay sobre la mesa en Castilla y León. Sin embargo, esa postura «no es determinante» en este asunto ni corresponde con el expediente que se tramita ahora y en el que el Ejecutivo regional, según ha insistido, únicamente podría intervenir desde el punto de vista de defensa del patrimonio. Carriedo no se ha referido al informe de la Consejería de Medio Ambiente, que, según la asociación Bierzo Ya, tendría que haberse presentado para certificar que el derribo de las torres, previsto para el jueves 12 de febrero a las 13,00 horas, «no causará prejuicios para la salud» y por el que la citada agrupación ha acudido a los juzgados. El portavoz de la Junta ha recordado que ya se eliminó en agosto de 2023 la torre principal de la central y que lo que se trata de hacer ahora es que caigan otras dos «más pequeñas», con alturas que llegan a los 270 y 290 metros de altura