La escritura
Siempre he oído decir a los mayores, que las precipitaciones torrenciales llegan a las zonas usurpadas por el hombre, con su escritura de propiedad bajo el brazo. Esta frase es una llamada de alerta al sentido común. Una vez tras otra descubrimos que la madre naturaleza está por encima de las determinaciones que adopta una humanidad prepotente, que hace caso omiso de las recomendaciones nacidas de la experiencia.