Hansi Flick apostó por
Cancelo ante el
Albacete en el
Carlos Belmonte. Estaba en juego el acceso a las semifinales y el técnico alemán le dio la titularidad del lateral por segunda vez. El portugués, el único refuerzo del
Barça y como cedido, mostró dos caras. La mejor, la ofensiva. La peor, la defensiva.
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