ANOET advierte: el pliego de Zaragoza vulnera la competencia y asfixia a la empresa
No es nuevo que los pliegos de condiciones para la gestión de una plaza de toros se conviertan en campo de batalla. Pero el caso de Zaragoza ha desatado una alarma seria entre los empresarios del sector. ANOET, la patronal del sector taurino, ha calificado de "inaceptable" el nuevo pliego que regirá la adjudicación de la Plaza de la Misericordia. El motivo: la exigencia de presentar en febrero compromisos cerrados con toreros y ganaderías para la Feria del Pilar.
La crítica no es menor. Según ANOET, cerrar la feria con ocho meses de antelación no solo compromete la capacidad de reacción ante los movimientos naturales de la temporada, sino que directamente distorsiona el mercado. Se pone en duda, además, que este requisito respete los principios básicos de libre competencia, al obligar a comprometer carteles que aún no tienen contexto ni lógica comercial.
El comunicado difundido tras la reunión de su Junta Directiva pone en evidencia un hartazgo creciente en el sector empresarial. “Es una medida que hipoteca a la empresa para toda la temporada y puede perjudicar incluso los derechos de los espectadores”, aseguran. Lo que subyace es la sensación de que los responsables públicos desconocen —o prefieren ignorar— la naturaleza viva y dinámica de una feria taurina.
El otro gran punto de fricción está en el modelo económico. ANOET denuncia que el sistema planteado convierte el proceso de licitación en una puja sin límites, donde el canon económico es el único baremo de valoración. “Se convierte en una auténtica subasta”, advierten, algo que no garantiza un proyecto sólido ni beneficioso para la expresión cultural que representa la tauromaquia.
A pesar del tono firme del comunicado, ANOET ha optado por no impugnar el pliego, dejando esa decisión en manos de los empresarios a título individual. La patronal sí ha mostrado su disposición a reunirse con la Diputación de Zaragoza —actualmente bajo control socialista— para tratar de reconducir la situación. La intención es buscar vías legales y razonables que aseguren un futuro viable para la plaza.
En el fondo, este desencuentro no habla solo de una feria, ni de un pliego. Habla de la sostenibilidad de un modelo de gestión y de la necesidad urgente de adaptar los procesos administrativos a la realidad de un sector que, a pesar de su solidez, no puede ser tratado como un simple contrato de suministros.