Cuidar personas, no solo pacientes
No siempre se llega a un hospital solo por una urgencia médica. A veces se llega perdida, vulnerable, sin conocer la ciudad ni tener referencias, con el cuerpo herido y el ánimo desbordado. Así fue mi llegada —nuestra llegada— al Hospital Vall d’Hebron. Llegué acompañando a mi marido, lesionado medular, sin conocer la ciudad ni saber qué nos esperaba.