El
Atlético de Madrid cerró, este pasado 2 de febrero, un mercado de invierno realmente movido. Mucho más de lo que en el club del
Metropolitano se esperaban antes de que arrancase. En realidad, un mercado con un inicio muy potente y un final, también de vértigo. Y entre medias, una travesía complicada, porque el club colchonero movió varias incorporaciones que no salían.
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