Un cabezazo de
Gerard Martín bajo los palos, evitando el segundo gol del Albacete en el descuento, permitió al Barça pasar una compleja eliminatoria de Copa y plantarse en semifinales. Los blaugrana sufrieron al final cuando habían tenido todo el partido controlado, pero hicieron lo que debían hacer: ganar en un campo difícil, en el que el cayó el Madrid de
Arbeloa en su primer encuentro como entrenador blanco. Era un partido trampa y el equipo de
Flick salió airoso. El técnico alemán alineó a un equipo potente basado en la nueva trilogía:
De Jong,
Olmo,
Lamine y los mantuvo en el campo hasta el último minuto. El Barça se puso 2-0 con comodidad y el equipo local subió los decibelios en el tramo final al acortar distancias, cuando el Barça levantó el pie del acelerador.
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