Una banda formada por seis hombres, disfrazados de policías, ha asaltado una vivienda en la localidad alicantina de Orihuela . Durante el ataque, los presunto autores amordazaron, torturaron y dispararon contra dos hombres, presuntamente con el objetivo de «obtener algún tipo de información». Así lo confirman fuentes de la Policía Nacional, quienes han detenido a uno de los asaltantes, un hombre de 31 años, considerado el eslabón nacional de un grupo criminal extranjero especializado en dar «vuelcos» otras bandas criminales, relacionadas principalmente con el narcotráfico u otras actividades delictivas, para lo cual se hacían pasar por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Además, durante el registro al domicilio del detenido, las autoridades encontraron máscaras de disfraz de Dalí, el Joker y de V de Vendetta con las que supuestamente realizaban este tipo de asaltos. También intervinieron dos pistolas, un revolver, un arma larga tipo subfusil de airsoft, 17.000 gramos de óxido nitroso, tres espadas tipo katana, cuatro cuchillos, un machete, dispositivos de geolocalización, dos máscaras antigás, una luz estroboscópica de color azul tipo sirena policial y una funda con un logotipo en el que se leía «Policía Nacional», entre otros efectos. La investigación, contó con la estrecha colaboración de los agentes del cuerpo de Policía Local de la localidad alicantina de Formentera del Segura. Según fuentes policiales, el suceso tuvo lugar en el mes de julio cuando dos varones fueron hallados en un domicilio de Orihuela con graves lesiones, causadas supuestamente por seis individuos encapuchados que entraron por la fuerza en su vivienda haciéndose pasar por agentes de la autoridad, tras lo cual les ataron y amordazaron. Tal como detalla la Policía Nacional en un comunicado, seguidamente y, con la presunta intención de « obtener algún tipo de información », les propinaron diversos golpes a ambos, empleando para ello palos u objetos similares, llegando incluso a dispararles con armas cortas en la pierna y en la cabeza a uno de ellos durante el transcurso de la detención ilegal. Dado el estado en el que se encontraban las víctimas, uno de ellos, fue trasladado al Hospital de la Vega Baja, donde fue operado de urgencia y, el otro, debido a la gravedad de las lesiones, fue trasladado al Hospital General de Elche done fue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos. La investigación la llevaron a cabo los agentes de Policía Judicial de la Comisaría de Policía Nacional en Orihuela, a quienes las primeras pesquisas les llevaron hasta la localidad de Formentera del Segura por lo que, la investigación la realizaron junto al cuerpo de Policía Local del municipio. De este modo, los agentes consiguieron dar con el paradero de uno de los investigados quien, a pesar de contar con varias viviendas en otras poblaciones cercanas, tenía su principal residencia en esa localidad, donde fue detenido cuando se disponía a marcharse con su vehículo. Posteriormente, una vez obtenida la autorización judicial pertinente, se practicó una entrada y registro en el domicilio del detenido, donde se los efectos relacionados con el delito investigado tales como; dos armas cortas simuladas tipo pistola y revolver con diversa munición de balines, un arma larga tipo subfusil de airsoft, 17.000 gramos de óxido nitroso en botellas de diferentes capacidades, tres espadas tipo katana, cuatro cuchillos de grandes dimensiones, un machete, dispositivos de geolocalización, guantes y máscaras de disfraz, dos máscaras antigás, una luz estroboscópica de color azul tipo sirena policial, una funda con un logotipo en el que se leía «Policía Nacional», gran cantidad de teléfonos móviles, tres botes de espuma de poliuretano, cinta de embalaje, bridas y una cizalla. Además de lo anterior, se incautó una pequeña cantidad de sustancia estupefaciente ; 14 gramos de marihuana, 19,73 gramos de bellotas de hachís y 77,2 gramos de hachís, junto con una balanza de precisión. El detenido, tras la práctica de las diligencias policiales, fue puesto a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de la localidad de Orihuela. El resultado de la investigación reveló que, el arrestado era, presuntamente, el eslabón nacional de un grupo criminal extranjero especializado en dar «vuelcos» o atracos a otras bandas criminales, relacionadas principalmente con el narcotráfico u otras actividades delictivas propias de las bandas transnacionales, para lo cual se hacían pasar por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El detenido, sería supuestamente la persona encargada de proporcionar la infraestructura en la zona para realizar las acciones criminales concretas. Esto explicaría los efectos hallados en la vivienda del presunto autor, «siendo muy característico el hallazgo de varias botellas de óxido nitroso, que utilizan para adormecer a sus víctimas, delatando sin ninguna duda su peligrosidad y especialización, al no ser un elemento comúnmente utilizado por otras bandas», según detallan fuentes policiales. Tal como detalla la Policía Nacional, el resto de la banda criminal, era trasladada desde fuera de España para realizar el «trabajo» concreto, desplazándose al lugar donde deben actuar. Allí, contactaban con el detenido quien, conocedor de las «víctimas» y su entorno, les abastecía con lo necesario para consumar la acción criminal, después de lo cual, nuevamente, se marcharían del país eludiendo así la acción policial.