Ir a un bar o restaurante a comer o cenar suele suponer un momento agradable o de disfrute . Vayamos solos o acompañados, elegimos el plato que más nos gusta para que nos lo traigan a la mesa sin tener que cocinar ni movernos de la silla. Este servicio tiene un coste que normalmente estamos dispuestos a asumir porque conocemos la calidad de los alimentos que ofrecen o de la atención que brinda el personal, entre otros elementos. Por ejemplo, sabemos que en un bar pequeño donde se come en barra la comida puede estar rica pero ser de una calidad intermedia, sin lujos o detalles en el servicio, por lo que el precio suele ser bajo. Por otro lado, al acudir a un restaurante con estrella Michelin el precio será bastante más elevado pero propone recetas únicas y productos de la mejor calidad. Aún así, el precio en la hostelería suele ser un tema que genera debate , ya que algunos consideran que en ocasiones se paga demasiado y otros que habría que encarecer los costes para que los dueños puedan tener algún beneficio además de cubrir los costes del negocio. En este sentido, el galardonado chef Dani García , en su paso por 'El Hormiguero', compartió su reflexión respecto a lo que se paga en restaurantes y bares. Pablo Motos le preguntaba por ello haciendo referencia a que, por ejemplo en la época navideña, los precios del pescado pueden subir mucho pero en la hostelería no se puede replicar esa subida de precios a la carta . «Me matan, entonces palmamos», expresaba Dani García con sinceridad ante esa situación. Así, da una solución o propuesta que cree que podría funcionar bien en la hostelería, tanto teniendo en cuenta a los clientes como a los dueños de restaurantes o bares. «Es muy complejo, yo creo que nuestra industria también tendría que ver las cosas de otra manera . Hay una... se puso un poco de moda, se habló, pero nadie se atreve a hacerlo y a dar el paso: son los precios dinámicos », sigue explicando el chef, que ejemplifica con que otros sectores tienen muy normalizado que haya variaciones de precio, como en el caso de comprar un vuelo. «Yo creo que los restaurantes, algún día, deberían hacer una reflexión y decir 'oye, tenemos que hacer cosas de estas, los lunes más barato y los sábados más caro'. ¿Por qué? Porque a mí los sábados, los domingos y los viernes me sobra gente, necesito más gente los lunes, los martes y los miércoles. Al final, oferta y demanda es lo que pasa...» sigue reflexionando el dos estrellas Michelin. Además, como apostilla Motos, señalan que no solo pasa con los transportes, sino que algo parecido se da también en el cine, con el día del espectador, o en el teatro. «Es que lo tenemos asumido en muchísimos otros sitios pero en los restaurantes no », concluye Dani García sobre el tema.