El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró este miércoles que el objetivo de la Administración de Donald Trump tras la captura de Nicolás Maduro es lograr una "Venezuela amigable, estable, próspera y democrática", en la que se celebren "elecciones libres y justas".Durante una audiencia en el Senado para explicar la política estadounidense hacia Venezuela tras el ataque del 3 de enero en Caracas, que culminó con el derrocamiento y la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, Rubio advirtió que ese objetivo no se logrará en cuestión de semanas, sino que requerirá "algún tiempo"."El objetivo final es que queremos llegar a una fase de transición en la que tengamos una Venezuela amiga, estable, próspera y democrática, en la que todos los sectores de la sociedad estén representados en elecciones libres y justas", declaró.Rubio enfatizó que, aunque se puedan celebrar elecciones, estas no serían libres ni justas si la oposición no tiene acceso a los medios de comunicación ni se le permite participar plenamente.Tras la salida de Maduro, explicó Rubio, la prioridad inmediata fue evitar un escenario de inestabilidad, ante la posibilidad de que se desatara "una guerra civil" o un éxodo masivo hacia Colombia.Para ello, Estados Unidos estableció "conversaciones directas y respetuosas" con las autoridades interinas, en referencia a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.Parte de la estrategia incluye un mecanismo mediante el cual Venezuela puede vender petróleo sancionado a precio de mercado bajo "supervisión" estadounidense, con el objetivo de financiar la Policía y el aparato gubernamental y garantizar que los recursos se utilicen "en beneficio del pueblo venezolano"."Este mecanismo a corto plazo estabiliza el país y asegura que los ingresos del petróleo sancionado beneficien al pueblo venezolano, no al sistema anterior", explicó.La segunda fase, según el secretario de Estado, apunta a la recuperación económica y a la normalización de la industria petrolera, que posee las mayores reservas del mundo, promoviendo "ventas sin corrupción y sin favoritismos".En ese sentido, Rubio aplaudió que el Parlamento venezolano eliminara recientemente muchas de las restricciones sobre hidrocarburos para empresas privadas.También recalcó la necesidad de abrir espacios políticos a la oposición, recordando que aún hay cerca de 2.000 presos políticos en el país.Sobre este punto, reconoció que las liberaciones se están produciendo más lentamente de lo deseado, pero aseguró que "se están liberando".Preguntado sobre si está al tanto que la agencia antidrogas investiga a Delcy Rodríguez por su presunta relación con el narcotráfico, Rubio respondió que a diferencia de Maduro, la presidenta interina no está está imputada ante la Justicia estadounidense.En un discurso escrito enviado al Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Rubio amenazó con el "uso de la fuerza" si el nuevo Gobierno de Delcy Rodríguez no coopera plenamente con la Administración de Trump.Su comparecencia ante la Cámara Alta se produce el mismo día en el que Rubio tiene previsto recibir en el Departamento de Estado a la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien hace dos semanas se reunió con Trump y le obsequió su medalla del Premio Nobel de la Paz.SNGZ