Ha sido una borrasca muy rápida, muy pequeña y subtropical, el cóctel perfecto para que Kristin fuera muy difícil de pronosticar y pudiera causar estragos a su paso por España. Este miércoles sus fuertes vientos, lluvias y, sobre todo, nevadas, han dificultado la jornada en medio país. Y aunque los modelos meteorológicos mostraban una situación complicada para el miércoles, a muchos, en especial en la zona central de la Península, les ha pillado por sorpresa la nevada . ¿Falló la predicción? «Estaba activado el aviso amarillo por nevadas por posible acumulación de más de 2 cm de nieve en el área metropolitana de Madrid, un aviso amarillo que llevaba activado desde el mediodía del día 27 de enero, desde el día anterior», explica el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo. Todos los meteorólogos consultados por ABC coinciden en señalar la dificultad de adelantar el comportamiento de Kristin. «Sí que tenía dificultad predecir con exactitud la trayectoria de la borrasca Kristin, ya que aparte de muy rápida ha sido muy pequeña (mesoescalar) y los modelos tienen problemas para simular bien estas estructuras atmosféricas», explica el meteorólogo de Meteored , Jose Miguel Viñas. También el meteorólogo jubilado Ángel Rivera, exportavoz de la Aemet, apunta a que el perfil subtropical de la borrasca complicaba los cálculos. «Las dudas que había con ella era por dónde iba a entrar en la Península y por dónde iba a impactar más, tanto en nieve como en viento. En principio iba a entrar por Galicia pero en la última pasada de los modelos esa entrada se trasladó hacia Oporto. Definitivamente lo ha hecho entre Oporto y Lisboa. Por ello, la nieve también se ha trasladado más hacia el sur» , explica. Los días previos a Kristin, la predicción de la Aemet apuntaba a que no era muy probable que se produjese esa nevada en el área metropolitana de Madrid. «Aun así activamos el aviso amarillo por el evidente impacto que podía tener en caso de que se produjera», dice Del Campo. Una nevada con una cota de nieve 200 metros arriba o abajo en una zona como Madrid puede provocar muchos problemas o simplemente quedar en algo anecdótico, reflexiona. «En este caso podemos decir que la nevada estaba prevista, a pesar de la dificultad, de la gran incertidumbre y reitero, en el área metropolitana era poco probable que se produjera la nevada, pero no descartable y por eso decidimos lanzar ese aviso amarillo», dice el portavoz de la Aemet. Rivera confirma que, tras detectar el cambio en los modelos, el martes la Aemet actualizó sus predicciones con un aviso amarillo. «Si atendemos al espesor de nieve registrado (ese aviso) parece correcto desde el punto de vista meteorológico», cuenta. «En general, la predicción ha sido buena , teniendo en cuenta esa incertidumbre que había respecto a la evolución final de Kristin», coincide Viñas. Otra cuestión es el impacto final que ha tenido la nevada, por lo que Rivera reabre el debate sobre si un aviso meteorológico amarillo en Madrid tiene un impacto práctico mayor. «Aunque el amarillo no es crítico, para Madrid parece que sí lo es», reflexiona. Por ello, el experto aboga por un sistema de avisos enfocado a los impactos finales de los fenómenos adversos que se renueve cada media hora y que integre no solo a meteorólogos sino a hidrólogos, expertos en riesgos naturales, en transportes e incluso comunicadores. «Ahora no llega muy claro el mensaje», apuntaba en una reciente entrevista en ABC . En los próximos días España seguirá con inestabilidad y lluvias. El riesgo de inundación vendrá no sólo de las precipitaciones, sino del deshielo y de la saturación de los suelos . «En algunas zonas de la vertiente atlántica ya se han saturado con lo que ha llovido, pero como lo seguirá haciendo, aumentará el riesgo de desbordamientos e inundaciones», afirma Viñas.