Siria y las fuerzas kurdas extienden alto el fuego por 15 días para apoyar el traslado de detenidos del Estado Islámico
Siria extendió este sábado el alto el fuego con las fuerzas kurdas por 15 días para facilitar el traslado de detenidos del Estado Islámico (EI) desde Siria hacia Irak, mientras persisten las tensiones en el noreste del país, informó el Ministerio de Defensa sirio en un comunicado.
La decisión fue tomada en apoyo a una operación liderada por Estados Unidos para reubicar a los detenidos del EI de las prisiones anteriormente administradas por las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) lideradas por los kurdos.
El alto el fuego entre Siria y las fuerzas kurdas
La extensión se produjo en medio de acusaciones cruzadas entre el ejército sirio y las FDS por presuntas violaciones del alto el fuego y preparativos para nuevos combates, lo que subraya la fragilidad de los recientes esfuerzos de desescalada tras semanas de enfrentamientos en el noreste de Siria.
Más temprano el sábado, la autoridad de operaciones del ejército acusó a las FDS de trasladar refuerzos de milicias vinculadas al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), con base en las montañas Qandil de Irak, hacia la provincia nororiental de Hasakah, y advirtió que esos movimientos amenazaban la estabilidad regional.
Las FDS, por su parte, acusaron a Damasco de avanzar hacia una escalada pese al alto el fuego. En un comunicado emitido el sábado por la noche, afirmaron que las fuerzas sirias realizaban preparativos militares sistemáticos y movimientos logísticos en la región siria de Jazira y en los alrededores de la ciudad de Kobani. También indicaron que sus fuerzas habían sido objeto de dos ataques separados más temprano ese día en la región, describiendo los incidentes como claras violaciones del alto el fuego.
Alto el fuego bajo presión
Los últimos acontecimientos se producen mientras el noreste de Siria permanece en vilo, con los esfuerzos internacionales centrados en evitar el colapso del alto el fuego, asegurar los centros de detención que albergan a sospechosos del Estado Islámico (EI) y prevenir una escalada más amplia que podría desestabilizar aún más la región.
Las tensiones entre las autoridades provisionales sirias y las FDS se han intensificado recientemente en el noreste, incluso en zonas cercanas a centros de detención de presuntos miembros del EI, pese a varios acuerdos de alto el fuego y a conversaciones mediadas por actores internacionales.
Los últimos enfrentamientos estallaron tras un frágil acuerdo según el cual las unidades de las FDS debían retirarse de las zonas al oeste del río Éufrates, lo que permitiría el regreso de las instituciones estatales y de las fuerzas de seguridad a puntos estratégicos. Sin embargo, los desacuerdos sobre el alcance y el calendario de la retirada derivaron rápidamente en nuevos choques.