Esta es la semblanza de un cirujano jubilado que impulsó la plataforma «Médicos al quite» para garantizar asistencia sanitaria profesional en los festejos taurinos que se celebran en plazas menores o desmontables con un quirófano a cuestas de pueblo en pueblo. La pasada temporada presenció desde el burladero medio centenar de corridas o novilladas en cosos más lejanos que cercanos. Pisando el polvo del albero. Con la mirada siempre puesta en el torero y en los cuernos y las embestidas del animal antes de saltar al ruedo.