Djokovic, al borde de la descalificación en el Open de Australia: dio un pelotazo que pasó a centímetros de la cara de una recogepelotas
Novak Djokovic es el rey del Open de Australia. Ganador de 102 partidos en esas pistas (ha igualado a Federer) y de diez títulos (récord absoluto), sigue adelante en la búsqueda del undécimo después de derrotar en tercera ronda al neerlandés Van de Zandschulp (6-3, 6-4 y 7-6 [7/4]), el jugador con el que Rafa Nadal puso el punto y final a su carrera.
Se llevó el serbio un partido que pudo no terminar. La fortuna esta vez estuvo de su parte. Durante algunos momentos estuvo un poco nervioso. En el segundo set, pese a que ya iba con un parcial de ventaja y un break, no se controló y dio un pelotazo descontrolado después de perder un punto que pasó a apenas unos centímetros de la cara de una de las recogepelotas que está al lado de la red. Si hubiera tenido un poco más de puntería, le hubieran descalificado. Pidió perdón con la mano.
Ya le sucedió en el US Open, en 2020, en los octavos de final contra Pablo Carreño. Estuvo a punto de tropezar con la misma piedra.
Después, el partido se le llegó incluso a complicar. Tuvo que hacer frente a dos pelotas de set en el tercero, que resolvió de forma brillante, y después se impuso en el tie-break. Durante todo ese rato, los gestos con su banquillo e incluso cierto enfrentamiento con el público. También se torció el tobillo y fue tratado de una ampolla. Nada le desconcentró del todo, su mentalidad se mantiene intacta, y avanza a los octavos, donde se enfrentará al vencedor del Mensik - Quinn.